Brayan Palmezano ansía vivir un clásico en Pueblo Nuevo y dejar huella
LUIS VÍLCHEZ | Comunicaciones Liga FUTVE
En todos los municipios de Táchira se respira clásico. El epicentro es San Cristóbal. El aurinegro satura la ciudad: en el café, en la camionetica, en la radio, en medio del “buenos días” o de la cola del banco, el tema central es el partido ante el Caracas FC. Eso lo sabe bien Brayan Palmezano, quien ya vivió un choque de esta índole en la capital, pero ahora lo hará en el Templo. En un Torneo Clausura donde el zuliano está cobrando un mayor protagonismo en los planes de Álvaro “el Chino” Recoba, se perfila como una de las piezas más interesantes de los andinos para este encuentro.
“Es un partido muy importante para toda la ciudad, para el equipo y para todos nosotros. Si bien pude debutar en el clásico anterior, fue de visitante en Caracas. Ahora será más lindo y especial, porque vamos a estar con nuestra familia, nuestra gente y en nuestro campo; eso lo hace diferente. He visto videos de cómo es el ambiente en esos días y es espectacular”, declaró Palmezano. El volante indicó: “Estoy deseando que llegue el domingo para poder presenciar eso, vivirlo y obtener los tres puntos que nos planteamos como equipo”.
En referencia a su ciclo en San Cristóbal, expuso: “El balance es muy bueno y me he adaptado de nuevo al país muy bien. Al principio me costó un poco, porque vine de Grecia con el tema de la lesión, pero en este Clausura me he sentido mucho mejor y he jugado muchos más minutos. Para un jugador siempre es importante tener continuidad y sentirse relevante, y ese es mi sentimiento en este Clausura. Si bien tuvimos la derrota en Caracas (ante Metropolitanos), se intentó y no se dieron las cosas. Ahora estamos enfocados en ganar el clásico y darle una alegría a nuestra gente”.
Sobre su rol en la pizarra de Álvaro Recoba, declaró: “En posesión trato de brindar todo en lo que puedo ayudar al equipo, pero sin balón me enfoco en colaborar defensivamente. Es un aspecto natural en mi juego, porque soy bastante solidario con mis compañeros. Cuando me toca jugar por la izquierda colaboro al seguir al lateral, al igual que por la derecha. Somos un elenco donde muchos atacan y, por momentos, solemos quedar un poco descompensados. Todo el conjunto corre y presiona para robar la pelota; eso es muy positivo”.
Doble enganche
Una de las características de Táchira en este semestre ha sido emplear un doble enganche con Palmezano y Carlos Sosa. “He creado una linda amistad con Carlos desde que llegué. Fue una de las personas que me tendió la mano en el camerino y se puso a disposición para cualquier cosa. La verdad es que somos muy amigos. Nos llevamos demasiado bien fuera del campo y eso se nota también dentro del terreno de juego. No voy a descubrir yo la calidad de jugador que es él”, reveló.
El marabino añadió: “Trato de ayudarlo a que le lleguen las pelotas más limpias en la zona de ataque, donde él es muy determinante. Es el jugador más decisivo de la liga y de nuestro equipo. Hay que colaborar en ese sentido para que no deba bajar tanto a buscar los balones y se pueda mantener arriba para ser determinante, como lo ha venido haciendo”. Palmezano anexó: “Con la llegada de Jeferson (Caraballo) también cumplo ese rol, ya que es un futbolista que llega mucho al área. Hemos creado una buena dinámica en el mediocampo y esperamos que se mantenga para generar jugadas de peligro y concretar acciones de gol que nos den triunfos”.
¿Qué define a Palmezano como jugador? “Soy un volante de muy buen pie, dinámico en la zona media y que le da mucho juego al equipo. Eso es lo que le sumo a Táchira. Pero sí estoy un poco ansioso porque el gol no ha llegado. He tenido las ocasiones y no las he podido concretar. Sé que pronto Dios me va a regalar la oportunidad de anotar, y esperemos que sea el domingo contra el clásico rival”, aseveró.
Curtido en la resiliencia

Foto: Prensa Deportivo Táchira
El zuliano ha tenido que cultivar su fortaleza mental tras sufrir serias complicaciones en sus articulaciones que frenaron su progresión, aunque siempre ha logrado regresar más fuerte. “Las lesiones que he vivido como futbolista han sido complicadas, pero he salido de ellas y me he mantenido firme. Gracias a Dios, a mi familia y a mis amigos, quienes siempre han estado ahí en los momentos más duros, que es cuando normalmente un jugador se siente solo y aislado por no poder jugar. En Chile tuve dos lesiones graves: una me dejó fuera un año y otra tres meses. También en Grecia me ocurrió. Siempre regreso sabiendo que es parte del fútbol y que tampoco han sido temas musculares causados por un despiste de mi parte, sino que han sido roturas de codo y rodilla producto de entradas de rivales”, desmenuzó.
“Ha sido un proceso difícil, pero siempre logro regresar de la mejor forma. He vuelto con la misma confianza que tenía antes y eso me ha hecho una persona mucho más fuerte”, aclaró. El jugador con recorrido en la Vinotinto de categorías inferiores repasó su paso por el extranjero, donde defendió la camiseta del Huachipato en Chile tras su salida del Zulia FC, para luego dar el salto al Viejo Continente rumbo a Grecia y enfundarse la casaca del Atromitos.
“Son ligas muy diferentes. En Chile es un torneo donde te permiten jugar mucho, no hay tanto roce ni contacto. En Grecia es un poco más táctica, técnica y de aspectos puntuales. Pero en mi regreso a Venezuela me he encontrado con una grata sorpresa, porque es una competición bastante difícil. Aquí los equipos no paran de correr. Hay diferentes factores como las canchas, el calor o la lluvia, sumados a la intensidad que proponen los conjuntos”, declaró.
Al limitar el análisis a la realidad del aurinegro, añadió: “Cuando los equipos vienen a jugarle al Deportivo Táchira en San Cristóbal no atacan tanto y se defienden un poco más; eso lo hace más complicado. Sinceramente me encontré una liga muy luchada y me está gustando. Eso hace que nuestro balompié crezca por la cantidad de equipos competitivos”.
De Maracaibo a buscar la gloria en Táchira
“En el Zulia inicié de extremo y después pasé a enganche. Lo hice en las selecciones juveniles de Venezuela y en los clubes en los que he jugado, tanto en Chile como en Grecia. Asimismo, me he desempeñado como mixto o volante ‘8’. Si el profesor (Recoba) me lo pide, es una labor que puedo hacer muy bien. Estoy muy contento. Lo que quiero es sumar minutos, jugar y ayudar al equipo a conseguir los objetivos que nos planteamos a principio de año. Más allá de mi posición, mi deseo es estar en el campo”, repasó el maracucho.
El enganche comentó: “La meta principal es ganar la Tabla Acumulada para estar el año siguiente en la fase de grupos de la Copa Libertadores, y luego ir por la estrella. Táchira es un equipo que te exige ganar el campeonato y estar siempre primero. Debes vencer en todos los partidos; por eso ficha la calidad de jugadores que tiene. Lo más relevante aquí es ganar títulos y bordar la estrella. El elenco va por buen camino y tiene una dinámica interna muy buena, lo que nos facilita muchas cosas”.
Palmezano cerró: “Las personas del club también son muy atentas en todos los sentidos, así que vamos a competir firmemente por la acumulada y la estrella, como lo hicimos en el Apertura. Lamentablemente no pudimos llegar a la final por diferencia de goles, pero nos enfocamos en conseguirlo todo este semestre”. El creativo zuliano le ha dado volumen de juego a los aurinegros y ha reforzado la idea de protagonismo de Recoba. El próximo domingo tendrá la oportunidad de dejar su rúbrica en uno de esos partidos marcados en el calendario. Un triunfo andino pasará por la lucidez que pueda mostrar en la zona de volantes junto a Carlos Sosa y Jeferson Caraballo, e incluso cabe la posibilidad de que quede registrado en la historia con una anotación que abra su cuenta goleadora con el Carrusel Amarillo y Negro. El escenario no podría ser mejor.
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