Fabricio Baptista: de ser líder en la Liga FUTVE 2 a ganarse su lugar en Puerto Cabello
KEVIN DE SOUSA | Comunicaciones Liga FUTVE
Puerto Cabello viene haciendo muy bien las cosas a nivel institucional y de infraestructura. Cada jugador que se detiene a dar declaraciones enfatiza en la importancia que tiene «Ciudad Academia» para sacar todo su potencial, pero la gestión del club porteño va más allá. No solamente es el músculo económico que tienen para fichar estrellas y mantener su sede impecable, sino que además es uno de los tres equipos que cuenta con filial en la Liga FUTVE 2 Apuestas Royal (junto a Zamora B y Monagas B).
Gran parte de la prensa centró su foco en las importaciones que llegaron al plantel para reforzar al cuerpo técnico de Eduardo Saragó, pero pocos fueron los que ampliaron la visión hacia lo que se venía desarrollando en la categoría de plata. En este mismo contexto donde la presión fue menor destacó Fabricio Baptista, central de 20 años que se convirtió en el líder absoluto de la cantera azul-naranja, para posteriormente dar el salto y ganarse su lugar en la Liga FUTVE TriunfoBet. En la pasada Jornada 12 fue elegido como el Jugador Joven Endiablado, premio que consiguió con apenas cuatro apariciones como profesional en primera.
En la fecha antes mencionada tuvo la tarea de marcar a Junior Paredes y Franklin González en Valera, una plaza compleja donde los subcampeones del Apertura salieron con tres puntos en el bolsillo. Quienes no conocían a Baptista pudieron llegar a sorprenderse con su temple para frenar a la doble punta de Trujillanos, pero esa noción no se forjó de la noche a la mañana. A pesar de su juventud, el roce competitivo ya forma parte del ADN de Fabricio, porque vistiendo la camiseta de Academia Puerto Cabello B disputó un total de 33 encuentros.
Sin embargo, la palabra «disputó» se queda corta con las actuaciones categóricas que pudo hilvanar en ese periodo, ya que no solamente estuvo presente siendo un inamovible de la zaga; Baptista se puso el equipo al hombro partiendo desde zona uno. El dorsal número 4 dejó en claro que puede llevar las riendas de un grupo con su voz de mando, o mejor dicho con su pie derecho privilegiado.
Rodaje en el barro para brillar en el césped
Los adjetivos que definen la Liga FUTVE 2 Apuestas Royal siempre suelen ser los mismos: fútbol de contacto y directo. En este escenario fue curtiendo su estilo Fabricio Baptista, un central que, a pesar de lo rústica que puede llegar a ser segunda, brilló más que todo por su capacidad para leer el juego. Allí no solamente se hizo un nombre por darle salida limpia a los Guerreros del Fortín; generó respeto entre sus rivales por lo que podía hacer desde la pelota parada. Cuatro goles en total (dos de tiro libre) y tres apariciones en el Once Ideal, en un periplo significativo que inevitablemente llamó la atención.
«La pelota parada siempre fue un fuerte para mí, desde muy pequeño lo practicaba con mi padre, que me enseñaba y daba muchos consejos. A partir de allí fui aprendiendo y marcando muchos goles. Practico los tiros libres una o dos veces por semana, aunque ya no tanto por los buenos cobradores que hay en el primer equipo», contó sobre su delicadeza para acariciar la esférica.
Además, Fabricio recordó sus inicios y reveló quién era ese central referente en su niñez, mismo que, como dato curioso, fue otro que contaba con una técnica de golpeo poco habitual para su demarcación: «Mis primeros pasos en el fútbol se dieron en la Escuela Máximo Viloria de Barquisimeto. A los 11 años pasé al Deportivo Lara, donde me fui desarrollando; jugaba de volante 5 y de central, pero en los últimos años me sentí más cómodo actuando de defensor. En cuanto a mi referente, Sergio Ramos es un jugador que siempre me gustó, es mi modelo a seguir por su juego y trayectoria», explicó.
Formación de primer nivel
Tras el inicio de 2023, la carrera de Fabricio Baptista como juvenil dio un giro de 180 grados: cambió los colores rojinegros por la combinación azul-naranja y se puso por primera vez la vinotinto. En su nueva escuadra recaló desde la categoría sub-17, contando con la edad necesaria para ser llamado a los módulos de la selección nacional de Ricardo Valiño. Fue así como el zaguero diestro viajó hasta el CNAR de Margarita —y posteriormente a la ciudad de Buenos Aires— para trabajar con una generación dorada de nuestro balompié nacional, esa que nos llevó hasta la Copa del Mundo de Indonesia y que sacó a figuras destacadas como David Martínez y Luis Balbo.
A pesar de que no formó parte del listado final para representar a Venezuela, esa experiencia marcó un antes y un después en la formación del nacido en 2006, que fue subiendo como espuma en las fuerzas básicas de su club: «Estar en la selección es el sueño de cualquier futbolista, representar a mi país fue una vivencia única que me causó mucho orgullo. Estar allí me motivó a seguir mejorando para volver a vestir esa camiseta», reflexionó.
Culminada su convocatoria, la regularidad y el nivel del zaguero se afianzaron con Puerto Cabello. Consiguió adaptarse por completo y pasó por la sub-18, sub-19 y sub-21, portando el brazalete de capitán en estas dos últimas: «Desde que llegué a Puerto Cabello aprendí muchas cosas positivas, además siempre tuve la disposición de dar el máximo día a día. Ser capitán te genera mucha responsabilidad y compromiso, debes darles esas palabras de aliento a tus compañeros para aportarles mayor confianza», comentó sobre su hoja de ruta.
Cuando le llegó la hora de debutar como profesional ya era conocido en el ecosistema de la institución, y ese par de irrupciones con el filial le valieron para ser un habitual en los entrenamientos del plantel principal. Por su parte, la decisión de Saragó que lo hizo saltar al campo en la Liga FUTVE TriunfoBet se dio el 30 de mayo, en el duelo correspondiente a la Jornada 6 de la Fase Final del Torneo Apertura: «Mi estreno fue un día muy especial. Me sentía con mucha tranquilidad porque venía trabajando para cuando me tocara ayudar al equipo, al terminar salí emocionado y feliz de lograr algo que había soñado. Tengo muchas ganas de seguir trabajando, con responsabilidad, esfuerzo, dedicación y humildad, aprendiendo de mis compañeros y entrenadores para ser un mejor jugador y persona día a día», enfatizó Baptista sobre ese momento inolvidable, donde además se consiguió la clasificación a la gran cita del semestre tras batir a La Guaira.
Baptista le brinda opciones al ajedrez porteño

Foto: Prensa Academia Puerto Cabello
Eduardo Saragó cuenta con una nómina blindada que le permite rotar a los protagonistas sin perder la dinámica. En general se podría decir que su conjunto cuenta con tres o más jugadores solventes por puesto, y el talento de Fabricio Baptista terminó por colarse en la ecuación defensiva. Parte de su potencial ya lo mostró en el Cementerio de los Grandes, pero aún tiene mucho margen de mejora y grandes mentores al lado. Por los momentos y en sus dos titularidades, el estratega se decantó por acompañar al larense con Gerónimo Bortagaray, quien atraviesa por un gran momento y le brinda esa experiencia necesaria a la pareja.
En estos esquemas, los que completaron la línea de cuatro frente a UCV y Trujillanos fueron Jefre Vargas y Roberto Rosales, armando una sinergia interesante a través de las permutas. Cuando el equipo se encontraba sacando la pelota en campo propio, el patrón fue mutar a una línea de tres con roles definidos: Baptista como líbero, Vargas como stopper derecho, Bortagaray como stopper izquierdo y Rosales centralizado en un doble pivote. De esta forma, Fabricio solía ser el que fijaba a los delanteros con las conducciones para soltarla en el momento preciso, además de que se ofrecía como apoyo de seguridad para bascular constantemente.
La función de verticalizar y hacer cambios de orientación quedó en los botines del charrúa (Bortagaray), que actualmente ostenta el récord de ser el central con más pases precisos en un solo partido de la temporada (84 vs. Zamora en el Apertura). Justamente en este apartado es donde quizás Baptista no ha mostrado todo lo que puede ofrecer, esa capacidad de progresión que exhibió con sus servicios en segunda división. No obstante, aún le quedan muchas aptitudes por absorber de sus compañeros, y con el pasar de las jornadas se irá asomando esa valentía que lo hizo despuntar en el pasado reciente.
«Soy un defensor que transmite tranquilidad a la hora del juego, suelo tomar buenas decisiones y siempre estoy concentrado para no perder el enfoque. Mis virtudes son el buen pase, el criterio, el juego aéreo y leer las jugadas para siempre estar bien posicionado», redondeó.
Bien sea poniéndole una dupla o incluso agregando a Jiovany Ramos en el dibujo para jugar con tres en el fondo, estamos ante la presencia de una novedad positiva en el fútbol venezolano, misma que Puerto Cabello está aprovechando para enriquecer la zona uno con distintos perfiles. Fabricio Baptista da sus primeros pasos y es de esos centrales que Vizcarrondo busca para los próximos años de la selección: con buena técnica para distribuir y confianza para trasladar. Su antecedente como volante ‘5’ y lo hilvanado en el torneo de ascenso respalda el futuro que hay en esa pierna derecha, la que convenció al cuerpo técnico porteño de apostar por un chamo de 20 años.
Deja un comentario