Luis Zúñiga regatea las críticas y se abre camino en el Deportivo Táchira
LUIS VILCHEZ | Comunicaciones Liga FUTVE
El Deportivo Táchira es un fenómeno sociológico, como lo definió de forma sensacional el gran “Kike” Rosales. El color aurinegro es el hilo que conecta a los 29 municipios de esa región: es una identidad y una forma de entender la idiosincrasia de un estado que, por su posición geográfica, ha desarrollado una personalidad muy propia. Ahí el fútbol es religión y la radio el templo donde se predica la palabra. En ese ambiente de alta exigencia y crispación constante, donde una derrota parece el fin del mundo, el atacante Luis Zúñiga ha logrado abrirse paso y hacerse un nombre en el Carrusel.
“Ha sido un año bastante difícil y a la vez de crecimiento a través de las críticas. Lo más importante de todo es que nunca bajé los brazos. Espero que lo que queda de torneo sea de muchas bendiciones para mí y para el colectivo”, confesó el atacante, quien viene de anotarle a la UCV. En sus declaraciones al público, siempre ha contado con el respaldo de Álvaro Recoba: “El profesor me ha transmitido confianza y seguridad desde el día uno. Estoy muy contento con él y con todo el cuerpo técnico, porque han sido parte fundamental de lo que va de año. Me encuentro cien por ciento agradecido con todos ellos”, aseveró.
En cuanto a su rol en la pizarra del “Chino”, declaró: “Sinceramente, lo que siempre me dice el profesor (Recoba) es que me suelte, juegue y que tengo libertad para ir en todo momento hacia adelante; que haga lo que realizo en los entrenamientos y encare”. Mientras que sin balón puntualizó: “Siempre me recalca el sacrificio defensivo al momento de descender un poco y ayudar a mis compañeros en la marca, que tenga esa solidaridad”.
De la capital a Táchira
“Mis inicios fueron en el barrio, hasta que tuve la oportunidad de estar en el Deportivo Petare, que hoy en día es el Deportivo Miranda. Después tuve un paso por el Deportivo La Guaira, donde milité en la sub-20, en la reserva y estuve un tiempo entrenando con el primer equipo. De ahí tuve unas breves pasantías por el fútbol colombiano en La Equidad y Boyacá Chicó, hasta que llegué a Ureña, donde pude hacer mi debut como profesional en segunda división. Luego del buen año 2023 fui a Cúcuta y de ahí llegué a Táchira”, rememoró sobre su camino.
El extremo reflexiona: “El estado Táchira significa mucho para mí, porque fue donde inició mi carrera como profesional. Le debo gran parte de mi corta carrera y al futbolista que soy hoy en día. Todo inició con Ureña, donde me fue bastante bien en lo personal y lo grupal. Gracias a esa campaña salí del país y pude llegar al Deportivo Táchira, con todo lo que significa este club en Venezuela”. Sobre su etapa en Cúcuta, indicó: “Fue muy importante vivir eso antes de llegar a San Cristóbal. Me ayudó a crecer, a madurar como jugador y ha sido un punto muy clave en lo personal para todo lo que he vivido en esta ciudad”.
A toda mecha

Foto: Prensa Deportivo Táchira
“Considero que mis grandes virtudes son la velocidad y la potencia en los duelos: ser bastante persistente en las jugadas y no dar ningún balón por perdido. Aunque pienso que siempre hay algo que mejorar y quisiera desarrollarme más en los duelos, ser más efectivo en ese aspecto”, dijo el caraqueño. Sobre su recorrido en el campo, agregó: “Cuando estuve en la reserva de La Guaira me ponían de ‘9’, pero mi posición natural siempre fue de extremo. En la actualidad, el profesor (Recoba) me ha estado probando de lateral en algunas ocasiones”.
En lo que va de año, el delantero acumula 27 partidos (695 minutos) entre todas las competiciones y ha inflado las redes en un par de ocasiones —ambas por el Torneo Clausura—, aparte de repartir una asistencia. “He venido haciendo el trabajo bastante bien en los últimos partidos. Lo que me hacía falta era el gol, que le da confianza al jugador para ratificar que lo que viene haciendo está bien. En San Cristóbal se vive un ambiente muy bonito y soy un afortunado de presenciarlo”, declaró.
El capitalino concluyó: “Salir campeón en este club es algo muy lindo y hermoso. Tuve la oportunidad de vivirlo en el año en que llegué. En ese momento fueron muy pocos los partidos que disputé, pero como todo futbolista deseo dar la vuelta olímpica sintiéndome parte importante de ese gran logro”. Aunque de las gradas bajen críticas y en las redes sociales los mensajes sean dardos, Zúñiga aprovecha la confianza de Recoba para regatear a toda velocidad lo que no le suma y buscar bordar una estrella más al escudo aurinegro, en esta oportunidad con mayor protagonismo de su parte en el campo.
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