La presión, la cédula de identidad del Carabobo de Daniel Farías
LUIS VILCHEZ | Comunicaciones Liga FUTVE
El Observatorio de Fútbol CIES publicó un dato impactante en su índice de presión para los partidos en ligas de Sudamérica. Había un equipo de la Liga FUTVE TriunfoBet en la parte alta: el Carabobo Fútbol Club de Daniel Farías. El primero era River Plate con una puntuación de 89,3 y luego venía el granate con una ponderación de 86,4. ¿Cuál era el resto? Racing de Montevideo (84,1), Colo-Colo (83,7), Nacional de Montevideo (83,1), Alianza Lima (82,1), Academia Puerto Cabello (80,6), Universidad de Chile (80,3), Olimpia de Asunción (80,2) y Argentinos Juniors (79,5).
Pero ¿qué significa esta métrica? Esto habla de un elenco que asume riesgos al adelantar líneas, que le da poco tiempo de juego a su rival y que tiene como premisa la presión tras pérdida o incomodar la salida del contrario. El ciclo de Diego Merino se caracterizó por un bloque medio, de mucho orden táctico, repliegue y contragolpe. Tras un inicio en el que Farías le dio continuidad a la idea del español, en poco tiempo le puso su sello: la presión alta. Ya fuese con la versión goleadora de Yohandry Orozco —actualmente líder de asistencias de la Liga FUTVE—, con la línea de tres en el fondo o con un doble “9”, independientemente del dibujo táctico, el granate siempre va a ir a incomodar al rival.
Este índice mide la altura de la presión con respecto a la propia portería, las recuperaciones y el porcentaje de recuperaciones en el último tercio; la velocidad y la agresividad para interrumpir al rival, con el promedio de pases concedidos antes de una acción defensiva; y también lo permisivo que es un equipo en cuanto a pases o remates límites en el último tercio propio o en el área. Asimismo, mide la propensión a cometer faltas en el último tercio cuando no se tiene el balón, cerca de la portería rival.
El CIES analiza todos estos indicadores con la metodología estadística de referencia a la media y la desviación estándar de la liga de cada club. En pocas palabras, contextualiza estos guarismos de presión con respecto a cada certamen donde juegan los equipos, en vez de comparar cantidades brutas de cada campeonato, para evitar sesgos con torneos que tienen factores climáticos distintos, estilos tácticos totalmente diferentes y variaciones en el nivel físico. Todo va ponderado en una escala sobre 100.
La cifra por sí sola no significa que un equipo defienda mejor, conceda menos ocasiones o gane más partidos: habla de un estilo de juego inclinado a ahogar la salida del rival. Este dato puede tener relatos ocultos, como no medir la calidad de los equipos que salen peor con el balón con respecto a adversarios más fuertes, ni valorar el contexto de presionar con superioridad numérica o la realidad del marcador (cómo se presiona si se gana o si se está perdiendo). Otro dato que puede pasar desapercibido es el número de partidos y de adversarios a los que se enfrentan, así como el ritmo de juego y el estilo de arbitraje. Esos factores se tienen que tomar en cuenta al momento de usar este indicador para los análisis.
Sin embargo, no deja de ser loable que un transatlántico como River Plate sea el único elenco de Sudamérica que presiona mejor que Carabobo FC en ligas domésticas según el CIES. Lo cierto es que este tipo de comportamiento le ha traído al granate dos títulos (Clausura 2025 y Apertura 2026), su mejor actuación en competiciones CONMEBOL y lo tiene a puertas de disputar su quinta final al mando de Daniel Farías. Si los industriales logran su anhelada estrella, nunca se podrá olvidar que su cédula de identidad para todos sus éxitos fue la presión.
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