Wilder Wilches, el central que hizo toda la escalera formativa en Táchira
LUIS VILCHEZ | Comunicaciones Liga FUTVE
Los nombres que han desfilado en el centro de la zaga del Deportivo Táchira son: Lautaro Lusnig, Guillermo Fratta, Pablo Camacho y Juan David Sánchez. Entre ellos ha emergido un tachirense de pura cepa, un defensor que desde que patea balones se ha vestido de aurinegro. Desde el primer escalón de las categorías formativas, Wilder Wilches se ha abierto paso hasta el primer equipo y, en su año de consolidación en el profesionalismo, ya se colgó una medalla de oro con la Vinotinto. Veloz, ganador de duelos y con buen pie, su más reciente presentación desembocó en un arco en cero ante el Monagas SC en Pueblo Nuevo.
“Estoy agradecido con Dios, porque este año he podido tener más regularidad y jugar más partidos. También estoy agradecido con todo el cuerpo técnico, porque me han dado la confianza de poder entrar y hacerlo de la mejor manera”, dijo Wilches. El central habló de la actuación ante los orientales: “Feliz porque tuve otra titularidad y pudimos sacar ese arco en cero, que era algo que necesitaba todo el equipo para agarrar más confianza, tanto (Alejandro) Araque como toda la defensa. Vamos con la mentalidad de seguir sumando arcos en cero”, ponderó.
Este momento de gracia llega en un año en el que se colgó la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe. “Fue importante tener esa experiencia internacional, la primera con la selección. Feliz de haber participado y ganado. Pienso que me dio confianza y un plus para aportarle al Deportivo Táchira”, aseveró. Todo ello se conjuga con la apuesta de Álvaro Recoba hacia el zaguero: “Es un entrenador que me da mucha confianza. Me dice que juegue mucho, como siempre hago en los entrenamientos y partidos con las categorías menores; que tenga mucha soltura y entregue buenos pases, que son mis virtudes. Como soy bastante rápido, me pide que sea el central que sobra, ya que puedo llegar fácil a las pelotas que van a la espalda de mis compañeros”, reveló.
ADN aurinegro
“Desde los cuatro años, cuando empecé a practicar fútbol, estuve involucrado en las canteras del Deportivo Táchira. Desde muy chiquito mi papá me llevaba a entrenar en las academias del club. Ha sido un proceso muy largo durante toda mi vida y mi carrera futbolística en las categorías formativas del aurinegro hasta el plantel profesional. No he jugado otra posición que no sea central, hasta ahora que el profesor (Recoba) me está poniendo de lateral derecho en algunos encuentros”, rememoró.
Sobre ese proceso formativo ahondó: “Estoy muy feliz por ser canterano del club. Desde la categoría sub-15 se va subiendo y recibiendo conceptos que se trabajan en el primer equipo. Eso es muy bueno, porque cuando te ascienden hace que entres con otra actitud y otro ritmo”. El capitán Pablo Camacho, un referente del aurinegro, ha sido uno de sus mentores en el camerino: “Mi relación con Pablo es muy buena. Somos muy amigos; desde que me subieron me ha estado aconsejando y guiando. Ha sido como un sostén y un hermano para mí, porque siempre tiene algo que decirme y corregirme, y siempre le voy a hacer caso”, reveló. El central anexó: “Incluso en el partido contra Monagas me dio consejos sobre cómo eran los delanteros, si son rápidos, fuertes o van al espacio. Sinceramente estoy muy agradecido con él, porque ha sido uno de los que siempre ha estado apoyándome desde que subí al profesional”.
Un central moderno

Foto: Prensa Deportivo Táchira
“Me defino como un central al que le gusta mucho jugar, tener la pelota, tocar con sus compañeros, buscar un mejor pase y una habilitación entre líneas. Mis virtudes son la velocidad, el juego con los pies y los duelos 1v1. Lo que me gustaría mejorar es mi juego aéreo en ofensiva”, resumió sobre sus características. En este curso suma 446 minutos en un total de nueve compromisos en la Liga FUTVE TriunfoBet con el Carrusel Aurinegro.
De cara al futuro concluyó: “En lo que queda de año la meta es ganar todos los partidos que restan, ir paso a paso sumando para poder llegar a la final del Clausura, ganarla y luego bordar la estrella, que sería mi primer título con el Deportivo Táchira. En lo personal quiero mejorar físicamente para estar en mi mejor momento de cara a esas etapas finales y aportarle lo mejor de mí al colectivo, además de asistir al Sudamericano Sub-20 con la selección en enero”. De la mano del canterano, Recoba ha sumado profundidad inmediata a su zaga, mientras que el club atesora a un central de exportación, tal como lo fue en el pasado reciente Carlos “Pipo” Vivas.
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