Juan Camilo Pérez: “Mi objetivo era jugar lateral o carrilero, pero siempre por banda”
LUIS VILCHEZ / Comunicaciones Liga FUTVE
Una de las virtudes que más se le ha destacado en su carrera a Juan Camilo Pérez es su polivalencia. El “Motorcito” te rinde como lateral, carrilero, volante, enganche y extremo. En Carabobo se acostumbró a ser un comodín para ayudar al equipo donde lo necesitara. Pero para este curso, tras la salida de Miguel Pernía, se propuso consolidarse en una demarcación: lateral/carrilero. A lo largo del semestre se desempeñó en ese rol y cumplió con creces, al punto de ser clave en la consagración del granate en el Torneo Apertura.
“Siento que el balance es muy positivo y logramos un objetivo primordial para este primer semestre, que era alzar el título del Apertura con el club. Mientras que en competición internacional nos vimos con muchas posibilidades de clasificar, pero por detalles no se dio. Tuve que esperar al principio para ver acción, pero eso me ayudó para prepararme mucho mejor”, indicó el caraqueño. El dorsal “8” recalcó: “Este título es muy gratificante. Es producto del trabajo y sacrificio de mis compañeros y de mi parte a lo largo de estos meses. Siento que es el cúmulo del esfuerzo hecho desde 2024 y un premio a la regularidad. Ganar genera una alegría inmensa, sobre todo trofeos, ya que es lo máximo para todos los jugadores. Parece fácil, pero no lo es”.
En referencia al planteamiento en la final contra Academia Puerto Cabello, relató: “En la semana, con el profesor Daniel Farías, practicamos de manera táctica nuestro funcionamiento ofensivo en función de cómo ellos se paraban defensivamente y su forma de jugar. Nos pidió a Alexander (González) y a mí, que éramos los laterales, que nos interiorizáramos junto a Matías (Núñez) y que (Maurice) Cova quedara un poco más suelto, para tener superioridad y hacer rupturas por dentro, generando un 2vs1 con nuestro extremo por fuera”. Pérez agregó: “Ellos no poblaban esas zonas con tanta cantidad de jugadores y no seguían esas rupturas. Eso fue lo que se estudió en el análisis de video durante la semana previa y siento que fue clave para lograr el triunfo al final”.
Echar raíces en la banda
Pérez reveló: “Yo me considero lateral y cuando hablé con el profesor Daniel (Farías), al comienzo de esta temporada, el objetivo era jugar en esa demarcación, ya fuese lateral o carrilero izquierdo, pero siempre por la banda. A lo largo del semestre, toda una temporada completa para consolidarme ahí. Primer torneo y quedamos campeones, se me están dando las cosas. Apunto a ser el mejor lateral izquierdo del país y estar con la selección”.
“Esta es la primera temporada que juego fijo en el lateral izquierdo y fuimos campeones. Tuve buenos números en lo personal y fui titular, eso habla bien tanto del colectivo como de mí. Mis objetivos son seguir ganando, obtener la estrella e ir con la selección”, comentó el “Motorcito”. El defensor anexó: “El profesor (Farías) da mucha libertad a la hora de jugar. Te da uno que otro concepto táctico dependiendo del rival, pero te da mucha confianza. También entiende que me adapto muy bien a la posición de lateral, que es la que me gusta jugar y en la que me quiero desenvolver”.
Su pasado como “navaja suiza” le da un sinfín de herramientas para mejorar su desempeño. “Al haber estado en todas esas posiciones, me ayuda mucho al contar con cualidades técnicas, de desenvolvimiento de juego, recursos para resolver y salir de aprietos. Se me facilita sacar la pelota desde atrás en conducción y a la hora de combinar con mis compañeros. Me ha beneficiado bastante y me encuentro en un gran momento de mi carrera, pero sé que puedo mejorar día tras día; estoy lejos de mi techo”, aseveró.
Su rendimiento también estuvo ligado a su estado de forma atlético. “Siento que el grupo físicamente estuvo muy alto. La mayoría de los jugadores estuvimos sanos y eso es difícil en un semestre donde hubo muchos partidos y bastantes viajes, sobre todo. Se vivió una doble competición de alta intensidad”, resumió. El capitalino reflexionó: “La parte mental fue muy clave y pienso que Daniel manejó bien al grupo. Cuando tenía que dar libre, lo dio. Cada jugador estaba muy capacitado y muy tranquilo mentalmente. Enfocados en dar lo mejor”.
Un buen mentor

Foto: Prensa Carabobo FC
“El profesor Daniel (Farías) es el cerebro de todo esto. Todo el grupo está sumamente agradecido y nos nutrimos cada día con su información, de sus consejos a la hora de jugar en todas las facetas del fútbol y siento que el equipo engranó totalmente. Se ve un elenco muy sólido, línea por línea, ya sean los que arrancan o los que entran de cambio. Los rivales lo están viendo y saben que cuando se enfrentan ante nosotros se encuentran con un adversario complicado”, soltó Pérez.
En Valencia, el “Motorcito” ha encontrado su lugar en el mundo. En esta segunda etapa en el cuadro industrial ya suma tres títulos. “La evolución del Carabobo siento que ha ido de la mano conmigo. Ha sido muy grande y muy rápida. Es muy lindo ver cuando un club tiene esa fanaticada como los granadictos. Eso se refleja con triunfos, títulos y prestigio. Se vienen haciendo las cosas muy bien y seguiremos creciendo”, expuso.
Sobre el horizonte desmenuzó: “En el segundo semestre, lógicamente, tenemos algo a favor y es que ya fuimos campeones, lo que nos asegura la Final Absoluta. Es un aspecto positivo, porque te liberas de esa presión que todos los equipos van a tener ahora, que van a jugar con ese peso en las instancias finales y les puede pegar un poco el tema de la ansiedad y el nerviosismo, porque entienden que no tienen margen de error”. El ex Atlético Venezuela soltó: “Eso nos favorece a nosotros, que ya tenemos un equipo consolidado, una base y una idea de juego. El Apertura va a hacer que juguemos más sueltos. El objetivo principal es quedar campeones del Clausura, para obtener de una vez la estrella”.
Luego de años de peregrinar por diversas posiciones, Juan Camilo Pérez tomó la decisión de volver la banda izquierda su residencia permanente. Tanto como lateral, en línea de cuatro, o de carrilero cuando el equipo use un sistema de tres centrales. Conducción, buen pase, dinamismo, capacidad de interiorizar su posición y peso en el tercio final. El “Motorcito” dejó el sector medular del campo, pero se mantiene como la pieza que le da fuerza al carro granate.