La metamorfosis del Carabobo en 2026
Andrés Yépez / Comunicaciones Liga FUTVE
“La naturaleza es un todo vivo, un organismo dinámico en el que las fuerzas interactúan en una continuidad constante”, dijo en uno de sus pensamientos el mítico científico Alexander von Humboldt.
Si se considera que un equipo de fútbol es un ecosistema y que la filosofía de Humboldt es correcta, se puede afirmar que la primera puede evolucionar. Pues ese es el caso del Carabobo y la metamorfosis mostrada en 2026 respecto a lo visto en el curso 2025.
Daniel Farías, en cuestión de un año, cambió la identidad del granate; transformando a un equipo que solía instaurar un bloque bajo o medio, que esperaba y contragolpeaba; a uno que juega cerca de arco rival, asfixia y genera múltiples ocasiones de gol.
Incorporaciones + cambio de dibujo
El mercado del Carabobo invitaba al anhelo y la exigencia de resultados sobresalientes. Alexander González, Jonathan Bilbao, Edson Castillo, Maurice Cova y Eric Ramírez llegaron para reforzar al grupo a través de sus múltiples semejanzas: jugadores de jerarquía, de longeva trayectoria y de experiencia internacional.
“Los muchachos (nuevos) responden a una línea que tiene el club; que es la de ser cada día mejores, ser más ganadores y en esa línea está el buscar los mejores jugadores posibles”, considera Daniel Farías, director técnico y campeón con el granate.
Más allá de un evidente salto de nivel, las incorporaciones conllevaron a modificar el esquema usual del Carabobo de una línea de 4 en el fondo a una de 3: “Me corresponde adaptarme a lo que tengamos y sacarle el mejor provecho posible. Por lo tanto, en la medida en que llegaron los jugadores, de forma orgánica, nos hemos transformado de distintas maneras para sacar provecho de los que estaban y de los nuevos”.
Para Farías, el éxito ofensivo depende del equilibrio y el esquema le permite tener una sólida vigilancia defensiva que asegure la presión inmediata y el control de las acciones divididas. Justificó que el uso de la línea de tres busca potenciar el ataque al liberar a los jugadores de banda en campo rival. A su vez, este sistema exige defensores rápidos y ágiles, capaces de cubrir mucho terreno a sus espaldas para mantener al equipo instalado en campo rival.
“Tanto en ataque como en defensa hemos logrado establecernos correctamente, no ser predecibles y, en general, hemos podido hacerlo de manera reiterada. Nuestros jugadores tienen la gran capacidad de transformarse dentro del juego en posiciones distintas, de maneras distintas y eso nos permite a nosotros defendernos mejor, vincularnos mejor en el ataque para buscar las formas y los mecanismos correctos para ganar los espacios necesarios al rival y así anotar”, comentó el entrenador, al explicar las posibilidades que suman tener a disposición tales figuras.
Cambio de dinámica

Foto: Prensa Carabobo FC
El esquema no fue el único factor modificante, también lo fue la idea. El Carabobo pasó de ser un equipo más pragmático y paciente en campo propio, a ser uno que sitúa su bloque cerca del arco rival y que busca ser protagonista con el balón. Las cifras reflejan perfectamente la notable mejora ofensiva, comparando su participación en el Torneo Apertura del 2025 con el Apertura 2026. (Datos de Opta Analyst).
- 23 goles – 35 goles
- 3 goles por partido – 1.8 goles por partido
- 6 ocasiones creadas por partido – 1.8 ocasiones creadas por juego
- 2 remates por partido – 15.9 remates por partido
- 2 remates a puerta por partido – 5.3 remates a puerta por partido
- 9 % de posesión – 54.8% de posesión
- 282 pases completados por juego – 316 pases completados por juego
- 9% de precisión en pases – 81.4% de precisión en pases
Igualmente, el profesor Farías reconoce que los equipos se formulan desde atrás hacia adelante: “El primer trabajo fue explicarles a los defensores cuál era nuestra idea. No hubo mayor problema, porque tanto Aponte, Neira, Fuentes y Bilbao son defensores que les gusta el riesgo, que les gusta entender que si juegan ellos bajo el riesgo, el equipo tiene muchas más posibilidades de anotar. Nos dieron la posibilidad de ir a atacar y que ellos pudiesen estar muy lejos de nuestro arco y que, en velocidad y de forma inteligente, pudiesen terminar defendiendo”.
Teniendo en cuenta la suficiencia ofensiva, los carrileros Alexander González y Juan Camilo Pérez cumplieron un rol fundamental: “Alexander es un lateral de una alta capacidad ofensiva, que además a lo largo del tiempo ha entendido de distintas maneras la banda y que hoy, de forma defensiva, es muy agresivo, muy inteligente y sumamente completo. Su jerarquía y su trayectoria nos dio un salto en calidad distinto”.
“Juan Camilo entendió que necesitaba tener una musculatura y una intensidad distinta, y fue eso llevándolo a que su rica técnica pudiese ser acompañada de una capacidad de juego diferente. Lo que hemos hecho es sacar provecho de su alta capacidad para jugar en la banda, de que sabe ser profundo y amplio en la banda. Puede pasar desde el costado hacia el centro a volantear y acompañar a nuestros jugadores que están en esa zona. Es un jugador muy inteligente, con mucha capacidad, con una inteligencia para el juego importante y es uno de esos jugadores que a nosotros nos hacen cada vez mejores”, agregó.
El timonel también enfatizó en la relación por banda de Juan Camilo y Edson Tortolero Jr, una que ya venía fortalecida por las triangulaciones constantes entre ambos y Miguel Pernía: “Hay un vínculo ya generado y a final de cuentas es una cuestión de jugadores con gran coeficiente futbolístico. Entonces, nosotros lo que hemos querido siempre es poder llevarlos a ellos a situaciones donde se sientan cómodos y puedan sacar adelante su talento, su capacidad y que a partir de ahí ellos puedan vincularse de mejor forma”.
Por su parte, si bien la posesión de balón incrementó casi seis dígitos, resulta llamativo que el número de pérdidas solo incrementó casi una cifra (de 121,6 a 122,2 pérdidas por juego). Carabobo, quien ya contaba con Matías Núñez, Franner López, Juan Camilo Pérez y Sebastián Mendoza, pudo sumar al plantel a Maurice Cova y Edson Castillo. Un par con recorrido y hasta con experiencia en la selección nacional.
“Queríamos tener jugadores de buen pie, de entendimiento del juego, que de la primera línea no solamente nos dieran un aporte defensivo, sino también en cuanto al juego. Nos dieron una gran cantidad de elementos para nosotros poder tener una circulación correcta del juego, sostener, pero no por hacer sostenimientos largos, sino para que la pelota realmente fluyera, pudiese llegar rápido y en el tiempo preciso a los sectores donde nosotros queremos atacar. Entonces, tuvimos un salto en calidad en el aspecto ofensivo, pues nos dio la posibilidad de que nuestros jugadores de ataque pudiesen ser enlazados mucho más cerca del área rival”, relató.
Sus últimas palabras son convenientes considerando que los 35 tantos del granate representaron la mayor cantidad de un equipo durante el Apertura. Estos números corresponden a la explosión de Loureins Martínez (goleador con 8 tantos), el golpeo de Edson Tortolero Jr, el desequilibrio de Joshuan Berríos y la visión de Yohandry Orozco (máximo asistente del Apertura con 10 pases a gol).
Igualmente, no hay que dejar fuera de la ecuación a Eric Ramírez: “Es un ‘9’ cuya capacidad física y entendimiento del juego se nota dentro de la cancha. Después de eso, no muchos lo saben, pero es un tipazo, un ser humano formidable, un gran compañero y suma al equipo desde ese rol. Siempre está con su familia, apoya siempre a sus cercanos y todo eso le hace ser un ‘9’ totalmente distinto a lo que se consigue en la liga”.
Con la mira en el porvenir
La euforia del Carabobo por conquistar el Torneo Apertura no nubla la vista de los siguientes retos del equipo. Retos que no se limitan a las competiciones a disputar, también a la suplencia de una de sus figuras: Lucas Bruera. El guardameta argentino estuvo dos años en la Liga FUTVE TriunfoBet y cosechó tres títulos, desglosándose en los Torneo Apertura 2024-2026 y el Torneo Clausura de 2025.
“Lucas Bruera para mí fue un regalo de la vida, una persona de esas que te marcan. Hice una gran relación con él. Me recibió, me dio la posibilidad de ser su entrenador y él mi capitán. Entre los dos buscamos la forma de convencer al grupo de poder competir por todo lo que nos ponía el torneo… Le deja al FUTVE la enseñanza de querer todos los días ser mejor, de querer competir por todo, de no dejar ningún día en el cual no busques tu mejor versión y no dejar pasar ningún tipo de oportunidad”, compartió el mandamás granate.
Del mismo modo, el equipo tiene claro que uno de los anhelos más grandes del club es el de finalmente sumar la ansiada estrella que el destino le ha negado en más de una ocasión. Volver clasificar a torneos internacionales también está en la agenda, luego de plasmar su mejor participación internacional con la reciente Copa Sudamericana. Vencieron a Huachipato en la fase previa, e hicieron lo propio contra Red Bull Bragantino y Blooming (par de veces) en la fase de grupos.
Estas victorias les posibilitaron llegar a la última fecha con opciones de pasar de ronda. Sin embargo, la derrota en Brasil les dejó en el tercer lugar del grupo. Dicho esto, Farías adjudica la mejora de los equipos venezolanos en competencias internacionales a las mejoras desde lo interno: “Consigues circunstancias diferentes internacionalmente, donde te frena el ritmo, los engramados, las horas de juego y algunos árbitros que paran mucho las acciones. Cuando los partidos son a horarios correctos, en engramados correctos, en Venezuela se juega a un alto nivel de intensidad. Por eso este año estuvimos mucho mejor a nivel internacional, porque no estamos mal preparados”.
De esta manera, la visualización del Carabobo y su director técnico no solo están en la obtención del cupo internacional, va más allá. “La jerarquía individual la tenemos y el grupo se ha podido mantener durante ya varios años acá en Carabobo. Nuestra expectativa es la misma, así suene soñador, nuestra expectativa es la de ganar un torneo internacional. Nosotros queremos trabajar para eso, esa es nuestra meta y no vamos a descansar hasta que lo podamos alcanzar”, concluyó.