El «Halcón» Fernández levantará vuelo de nuevo en la Liga FUTVE en el Caracas
La última pasantía de Adrián Fernández en la Liga FUTVE fue en la temporada 2021 con Portuguesa. Esa campaña del paraguayo quedó grabada a fuego en Acarigua, luego de anotar 14 dianas y dar dos asistencias en 29 compromisos con el rojinegro. El «Halcón» vuelve a despegar vuelo en Venezuela, pero no en Los Llanos, sino cerca del Ávila. El guaraní tendrá el desafío de ser el referente ofensivo del proyecto de Fernando Aristeguieta con el Caracas Fútbol Club. Con recorrido en su país, Argentina, Uruguay y Perú, será uno de los líderes del camerino Rojo.
«Aceptar el proyecto del Caracas no fue difícil. Hubo muchos factores claves. Lo primero es que se trata de un club muy grande, una institución ejemplar, que tiene una infraestructura espectacular. Tener la oportunidad de volver a jugar una competición internacional también sumó para decantarme por esta opción», expuso. Sobre su etapa anterior en el país aseveró: «Me pone muy contento estar de vuelta en la Liga FUTVE. Aquí disfruté mucho y me sentó bastante bien cuando vine en 2021. Espero mostrarme de la misma manera que aquella vez».
Sobre su paso por Acarigua soltó: «No sé cómo describir mi etapa en el Portuguesa, porque fue muy emocionante. Allí fui muy feliz, me fue bastante bien futbolísticamente y la gente me trató de buena forma. De mi parte respondí con buenos partidos, goles y mucha responsabilidad. Los llevo siempre en el corazón. Por varios motivos no se pudo dar mi regreso a esa institución. El fútbol da muchas vueltas y no se sabe lo que pueda pasar, quizás en algún momento retorne».
En los últimos años estuvo en Perú, tanto en Alianza Atlético Sullana como en la Asociación Deportiva Tarma. «En este deporte como en la vida siempre se aprende cada día. En ese país adquirí un montón de conceptos a lo largo del tiempo, como también perdí algunos aspectos de mi juego. No soy aquel chico de 27 o 28 años. Tengo más experiencia y sé correr un poco mejor la cancha. No tengo ese despliegue de hace ocho temporadas, pero uno se convierte en un jugador más inteligente. Intento estar en lugares donde pueda hacer daño. El fútbol es un deporte de equipo y uno no va a cubrir la cancha solo. Trabajo para el colectivo y viceversa, para que nos complementemos de la mejor forma».
Hijo de gato, caza goles
«En mis inicios siempre fui delantero. Quizás cuando era más chico, prácticamente un niño, jugaba como los enganches de antes. Pero este deporte me llevó a la posición de delantero central, porque mi padre también se desempeñó en esa demarcación. Entonces es una herencia familiar. En Paraguay inicié en la escuelita de Sol de América, luego crecí e hice divisiones formativas en Fernando de la Mora. Pasé por Silvio Pettirossi y de ahí salté a las categorías menores de Cerro Porteño. Posteriormente se dio mi debut en Independiente de Avellaneda», rememoró.
El ariete se vacunó contra la presión en el club más ganador de la Libertadores. «Fue muy intenso lo vivido en ese club, porque desgraciadamente nos tocó una etapa negra en la institución. A mí me tocó debutar en uno de los cuadros más grandes del planeta con 19 años. En el mismo momento que me pasaba lo más lindo que me podía suceder deportivamente hablando, luego de once encuentros tocó descender. Representar ese escudo y llevar esa carga en la espalda fue difícil. Fueron momentos duros de sobrellevar. Siempre trato de aprender de todo», confesó.
Fernández comentó: «Si aguanté todo eso, lo que viví en ese momento con 19 años, estoy preparado para cualquier cosa en este deporte. Esta carrera se trata de sacar siempre lo positivo que uno vive. Aunque cueste mucho verlo, de todo se saca algo que se puede rescatar. Esa etapa me colaboró muchísimo y aceleró bastante el proceso de maduración como futbolista. Hizo que todo luego fuese un poco más llevadero».
Liderazgo y jerarquía

Foto: Prensa Caracas FC
El proyecto del Caracas se fundamenta en su cantera y las múltiples oportunidades que le brinda a sus jóvenes. Con 33 años, el ariete paraguayo será uno de los referentes del vestuario avileño. «Disfruto mucho liderar y por un tema de edad me toca ser uno de los líderes. Las últimas temporadas me han respaldado en ese aspecto. Disfruto mucho este momento de mi carrera. He crecido y aprendido muchas cosas para hoy tener este rol en el camerino, que es muy satisfactorio. Lo uso a favor del grupo. No me veo diferente a nadie y no me creo más que nadie. Vengo a sumar, como el resto a tirar del barco. Dar un consejo a los jóvenes y servirles con las vivencias que he tenido», expuso.
De su recuerdo en Portuguesa queda su gran capacidad de imponer condiciones en el segundo piso de la cancha. «El recuerdo es muy bueno, porque la mayoría de los goles que hice en ese momento fueron de cabeza. En Perú también anoté mucho de cabeza. Si tengo que dar un aspecto en específico creo que es el timing del salto al momento de impactar la pelota. Eso es lo más importante, porque a lo largo de la historia del fútbol no se necesita saltar dos metros para anotar. Un ejemplo es Romario, que sin ser alto tiene una gran cantidad de goles de cabeza».
En cuanto a sus metas puntualizó: «Mi objetivo es ganarlo todo. Debemos ir por cada torneo con mucha humildad, esfuerzo, trabajo y sacrificio. No es pecar de soberbio, pero esta institución está obligada a ir a buscar la gloria. Este grupo está capacitado y tiene lo necesario para aspirar a ella. Ser parte de una institución que se plantea eso me enorgullece. Quiero aportar toda mi experiencia y dar todo lo que esté en mis manos para alcanzar todas esas metas«.
El paraguayo tendrá la tarea de capitalizar todo el flujo de juego que genera el Rojo bajo la filosofía de juego de Aristeguieta, que ha generado una metamorfosis en la Cota 905, de un juego directo a uno de mayor elaboración. En el área y en el camerino, Fernández buscará que su segunda etapa en Venezuela también deje postales felices, en una institución que por su historia siempre está obligada a dar la vuelta olímpica al final de cada certamen. / Luis Vilchez-Comunicaciones Liga FUTVE