Jhon Marchán anhela redondear su rendimiento personal con la estrella
Nada se compara con la comodidad y el confort que genera estar en tu tierra natal. Nacido en Guanare y formado en la cantera de Portuguesa, Jhon Marchán regresó al sitio que lo hizo futbolista para la temporada 2025, teniendo como objetivo volver a encontrar su identidad y esa chispa interior. Logró adaptarse como si nunca se hubiera ido y se convirtió en el acompañante perfecto de Aitor López, como los artífices que convirtieron el José Antonio Páez en una plaza incómoda cuando ambos se encontraban en cancha.
El rendimiento y la capacidad para liderar lo convirtieron en una opción importante dentro del mercado de transferencias, siendo el elenco de Eduardo Saragó quien lo terminó sumando a sus filas. Con una pierna zurda que paraliza el juego cuando la esférica acaricia su botín, el representado por la Agencia Secasports quiere confirmar que su regularidad en las últimas campañas no fue cosa de suerte, con una nómina de Puerto Cabello que tiene hambre de gloria.
En relación a la perspectiva que lo llevó a tomar la decisión y del objetivo que tiene al aterrizar en suelo porteño, el jugador de 27 años declaró: «Puerto Cabello hoy en día debe ser el club más atractivo del país, en lo personal estoy seguro que es de las instituciones que mejor viene haciendo las cosas estos últimos años. Cuenta con una gran estructura y la ambición de poder pelear todo lo importante de la temporada, sin obviar que tiene al mando un cuerpo técnico de mucha jerarquía y competitividad, el cual creí que podría sacar mi mayor potencial para seguir creciendo como jugador».
Siendo esta su tercera experiencia en clubes del balompié criollo, el volante ofensivo quiere retornar a esos números de la campaña 2019, cuando hilvanó siete dianas y dos asistencias entre Apertura y Clausura. Tal explosión hizo el ruido suficiente para tener la oportunidad de probarse en el extranjero, firmando contrato con Sporting Cristal de Perú y portando el dorsal «10».
A pesar de que su periplo en territorio Inca duró tan solo dos temporadas, el nuevo refuerzo azul-naranja pudo alzar par de títulos y tener minutos en Libertadores. El período lo dividió con la casaca de Sporting y UTC, disputando un total de 66 encuentros en una etapa que le dejó múltiples enseñanzas: «Llegar al fútbol peruano fue una experiencia muy linda, pude disfrutar de como se vive la disciplina en ese país, la sensación de estar en un equipo ganador y ser campeón. Además aprendí a valorar y apreciar el lugar en donde estoy».
Recargarse para volver más fuerte
Luego de culminar su senda con el UTC tomó una decisión sensata al regresar a la Liga FUTVE en 2023, esta vez como flamante refuerzo del campeón defensor, Metropolitanos. Marchán llegó a un club que fichó para mantener el nivel de excelencia que los catapultó hacia la estrella, contando con la presencia del mediocentro en 44 encuentros y dos grandes citas.
Con respecto a la disposición de firmar nuevamente con un equipo de la Liga FUTVE y el proceso que vivió con la camiseta violeta, el canterano del pentacampeón señaló: «Metropolitanos fue el club que me abrió las puertas para volver al fútbol venezolano, una institución con la que estoy sumamente agradecido y que siempre le tendré un gran cariño. Es un club joven pero con grandes expectativas, ganas de crecer y pelear torneos. Fueron dos años de mucho aprendizaje donde quedó la espinita de las finales perdidas en 2024».
Pero en el corazón del jugador aún quedaba pendiente un objetivo que terminó por cumplirse, cuando el cuadro rojinegro tocó su puerta y el amor no lo hizo titubear: «Portuguesa es el club que amo, tener la oportunidad de volver a vestir sus colores junto con su gente fue una sensación muy especial. El jugar en casa, estar con mi familia y amigos me ayudó a que fuera un año de volver a reencontrarme como persona y jugador».
Hora de la consagración

Foto: Prensa Academia Puerto Cabello
Estando en un punto de su carrera donde los futbolistas encuentran la madurez, los títulos significan esa cereza del pastel cuando llega el momento de colgar las botas. En este contexto, el proyecto de Puerto Cabello encaja como anillo al dedo en las aspiraciones de Jhon Marchán, formando parte de un plantel que convierte a «Los Guerreros del Fortín» en candidatos para alzar trofeos.
A pesar de que ya formó parte de equipos que cuentan con una estrella o más en su escudo, los clubes venezolanos no han gozado con la calidad del categoría 98 a la hora de entrar en los registros, una situación que puede cambiar en la campaña actual: «Gracias a Dios tuve la oportunidad de ganar una estrella en mi paso por el fútbol peruano, es una experiencia única. Hoy en día siento que estoy en el lugar correcto para aspirar y luchar por conseguir la estrella en mi país, rodeado de personas con la misma ilusión que trabajan día a día para lograrlo, en un club que tiene hambre de hacer historia y que está haciendo todo por conseguirlo», finalizó Marchán, que quiere atesorar la temporada 2026 en su memoria por ser parte de la primera vuelta olímpica del cuadro porteño en la máxima categoría. / Kevin De Sousa-Comunicaciones Liga FUTVE