Liga FUTVE

Octavio Zambrano: «El proyecto del Monagas está diseñado para un DT de mis características»

Monagas Sport Club tiene una década desde su transformación bajo el mando de Nicolás Fernández de Caleya. No solo fue estabilizar la institución en primera, ganar una estrella y volverlo un habitual participante en copas internacionales. Lo convirtió en un club moderno y acorde a sus tiempos, en el contexto CONMEBOL y de Liga FUTVE. Un equipo competitivo y formador de talento. Invirtió en infraestructura: sede de entrenamientos, Monumental, «Comanche» Bottini y Casa Club. Incluso creó la Unidad de Atención Integral al Atleta. Profesionalizó la parcela de la dirección deportiva con Claudio Aguilera. El siguiente paso estaba en el banquillo y lo lograron al traer un estratega de dilatada trayectoria como es el caso del ecuatoriano Octavio Zambrano.

«El proyecto de Monagas está diseñado para un técnico de mis características. Eso lo entendió la directiva del club y mi persona, que hacíamos un buen match, porque mi perfil es de ser un entrenador formador y hay muchos jugadores jóvenes acá que necesitan terminar de formarse. También entiendo de otros temas internacionales que son importantes para el club», explicó Zambrano. El DT comentó: «Luego de estar más de una semana con los muchachos, estoy supremamente incentivado por lo visto. La calidad futbolística que existe. El talento humano en cancha y fuera de ella, a nivel organizacional. Pienso que Monagas está posicionado para ser un club que tenga un crecimiento importante en los próximos años».

En cuanto a lo que se espera ver reflejado en el césped, indicó: «La impronta de todos los equipos que he tenido, sin excepción, son elencos que han salido a proponer. Esa es una de las razones de mi llegada. Mi estilo se ajusta muy bien a la filosofía de Monagas. Pienso que era lo que buscaba la institución y también yo en términos de propuestas. Futbolísticamente somos muy afines». Unas formas que poco a poco se van transmitiendo en la plantilla durante la pretemporada.

«Estamos donde debemos estar y donde hemos planificado estar, en virtud del excelente trabajo que ha hecho el cuerpo técnico que estuvo con los muchachos en diciembre. Estuvimos en constante comunicación. Esa ejecución de conceptos de nuestra metodología, durante aproximadamente 17 días, fue muy buena para establecer una base», dijo. El timonel azulgrana anexó: «Los monitoreamos con ayuda de la tecnología. En la etapa de final de año, los jugadores mostraron responsabilidad y una excelente disciplina a lo que se le solicitó. Ahora que iniciamos un nuevo microciclo en enero, nos damos cuenta de que toda esa labor valió la pena, porque los chicos están en el punto físico donde tienen que estar a poco menos de 20 días de la competición». Con una serie de amistosos en la capital tendrán una «lectura completa» para terminar de definir parámetros.

Liga FUTVE y la cultura venezolana

«He visto muchos partidos de la Liga FUTVE desde que empezamos a conversar e inició esta posibilidad de venir a Venezuela. Conocía uno que otro equipo del país, pero no había hecho una investigación como tal. A medida que nos fuimos acercando, me nutrí de mayor información. Aparte de lo que he visto en copas internacionales, donde han competido muy bien. A nivel de selección también hay un muy buen nivel, así que definitivamente hay un crecimiento importantísimo», reveló. En referencia al juego de transiciones como estilo predominante en el país tuvo su reflexión.

«Cada equipo tiene una impronta, que se la pone el entrenador y sus jugadores. El biotipo del futbolista venezolano es de un atleta que quiere atacar e ir hacia al frente. En Monagas tenemos muchachos con muy buena técnica y buenos al momento de atacar. Eso hace que sea una liga muy atractiva, porque es lo que la gente quiere ver, que los elencos vayan al frente», redondeó. Con la lupa puesta en el cuadro de Maturín soltó: «Nuestra idea se aferra más al protagonismo con la posesión, pero un sostenimiento con una meta, que es hacer goles. El juego lateral lo usamos como una medida en preludio a la búsqueda del arco rival. No seremos tan verticales, pero tampoco un cuadro de pura y exclusiva posesión solo por el hecho de poseer el balón. Queremos ganar y eso es lo que le inculco al jugador. Ellos tienen de por sí una idea de querer ir al frente, entonces no ha sido difícil«.

La adaptación no es solo en lo táctico, sino también en el lado humano y esa parte cultural. Ya que los futbolistas no son piezas en un tablero de ajedrez, por ende, los DTs son gerentes de recursos humanos. «Somos latinoamericanos y al ser ecuatoriano me hace más sencillo entender la idiosincrasia de los países que estamos al norte de Sudamérica. La cultura venezolana, colombiana y ecuatoriana son similares, por el tema del mestizaje y parecidos étnicos. Sí hay sus variaciones, pero son similares. En este proyecto me es más fácil abordar estos temas con venezolanos, porque he trabajado en Colombia y Ecuador. Eso me ayuda a dilucidar cómo son ellos y decir que somos parecidos», señaló.

Las claves de la formación

Foto: Miguel Vallenilla Liga FUTVE

Uno de los roles importantes que tendrá Zambrano será guiar a la cantera de Monagas, que suele nutrir las selecciones juveniles de Venezuela. «Lo primero es tener una metodología de entrenamiento instaurada desde las bases. Contar con una idea clara de lo que es importante en las diferentes fases del desarrollo. Hay ciertas etapas que un jugador debe cumplir sí o sí para aspirar a ser un futbolista de élite. Si no se cumplen, no es imposible que llegue, pero es muy difícil, porque son periodos a muy temprana edad en los que se trabaja la riqueza y maestría técnica que debe tener un jugador de fútbol, luego la parte táctica, que se imparte a medida que va creciendo», explicó el estratega.

¿Cómo definir cuándo el atleta está listo? «Depende de cada jugador, porque tienen su propia identidad. Los puedes llevar a todos con las mismas características de entrenamiento y la misma metodología desde muy temprana edad, pero algunos aceleran su crecimiento porque maduran más temprano y entienden ciertos aspectos claves en su desarrollo, que a otros les toma un poco más de tiempo», reflexionó el exseleccionador nacional de Canadá.

Zambrano anexó: «Ese momento ideal varía. Es un tema orgánico, con lo que uno ve en el día a día. Eventualmente le tienes que dar la oportunidad de debutar, para verlo y saber cómo se siente en la competencia de alto nivel. Observar su reacción. Todo deriva de tener una preparación y una estructura que garantice que viene bien dotado técnicamente. Entre los 16 y 17 años debe ser un jugador que esté listo para entrenar con los profesionales. Incluso más joven, pero son excepciones. En Monagas contamos con este tipo de jugador, con buenas condiciones que son parte de las selecciones nacionales».

Los efectos de la tecnología

Con su trayectoria en el mundo del balompié ha visto los cambios que ha sufrido este deporte, que no es ajeno a la dinámica social, donde la tecnología tiene una presencia permanente en la vida del ser humano. «Es indudable que el fútbol ha cambiado mucho, porque la calle, el potrero, el fulbito, que se jugaba en espacios supremamente reducidos y con diferentes características, sin supervisión, que era un caldo de cultivo para grandes futbolistas, se ha transformado en fútbol de academia. Los jugadores aprenden y se forman en un ámbito supremamente controlado. Lleno de instrucciones correctas, pero no intuitivas. No es esa cognición y sensorialidad que uno adquiere en la calle sin estructura. No se ha perdido del todo, pero está desapareciendo. Como formadores tenemos que tratar de recrear esos espacios», aseveró el ecuatoriano.

El estratega profundizó: «Es imperante para una institución asegurar que sus futbolistas jueguen en espacios reducidos, que tengan un fútbol no estructurado, que jueguen con balones de diferentes dimensiones y peso. Que hagan partidos tres contra tres, cinco contra cinco, siete contra siete; o sea, diferentes formatos de fútbol en cancha grande y no tan estructurados, para mitigar esa pérdida de formación en un juego sin restricciones en la calle». El Playstation y el teléfono no suplantaron la calle, sino la visualización de partidos.

«Los chicos lamentablemente ahora dedican mucho tiempo al fútbol del PlayStation, al FIFA, no ven fútbol de alto nivel. No gravitan hacia los grandes partidos. No todos, pero sí muchos. Se pierde esa etapa de formación de observar a jugadores de alto nivel y enseñarles segmentos de esos encuentros. Se privan de visualizar cómo los grandes exponentes del fútbol juegan al fútbol. Es un aprendizaje visual y cognitivo que solo se adquiere viendo grandes partidos y grandes futbolistas», declaró. El entrenador agregó: «Nosotros nos formamos así, observando y tratando de imitarlos; eso era un proceso donde se aprendía. Aparte de tratar de recrear el fútbol de la calle, se tiene que saber cómo y en qué momento abordar esta información con el jugador. Que la internalice y la utilice en su formación».

Aunque también es una herramienta que facilita el trabajo de los cuerpos técnicos. «Estos avances tecnológicos nos han favorecido muchísimo a los técnicos. Tenemos unas métricas a nuestra disposición que nos dan una lectura más rápida y mucho más clara de lo que es el individuo desde el punto de vista físico, técnico y táctico. Aunque creo que todavía hay mucho que se puede lograr en el aspecto psicológico. También es cierto que hay ciertos aspectos que estas plataformas no pueden medir y por eso uno tiene que saber utilizarlas», comentó.

Zambrano desmenuzó: «Hay un espacio importante para los análisis que se hacen con mucha más rapidez con la tecnología. Pero nada puede suplantar, realmente, la intuición que se tiene cuando uno ve un futbolista jugar. No tanto medir ciertas métricas, sino ver cómo actúa en la cancha, qué tipo de jugador es, su temperamento y carácter. Son aspectos que no se pueden cuantificar y son supremamente importantes en el fútbol». En ese orden de ideas, afirmó: «La tecnología nos ha ayudado a los técnicos, pero hay cosas que no nos puede dar. Es fundamental que el técnico sepa ver e identificar estos aspectos del futbolista para tener una idea más holística, concreta y redondeada de lo que es como jugador».

Confección de la plantilla y expectativas

Foto: Miguel Vallenilla Liga FUTVE

«Hay ciertos códigos del fútbol que nunca van a cambiar y es tener una columna vertebral sólida. Tener un gran arquero y dos centrales sólidos, esos tres jugadores cerca del arco defendiendo la valla. Tener dos volantes, uno que una la defensa con el mediocampo, otro que haga de enlace del sector medular con el ataque; y un goleador. Todos los técnicos, cuando pensamos en armar un equipo, vamos a gravitar en torno a ese tipo de ensamble. Sin embargo, el fútbol de hoy se juega bastante por las bandas, con laterales, extremos y carrileros, que asumen un rol preponderante en el juego actual. Son códigos que uno utilizaba; en la actualidad no son tan férreos, pero se debe partir de eso», expuso sobre el armado de la plantilla bajo su óptica.

El exentrenador del DIM dijo: «Cuando uno tiene un equipo formado o semiformado como Monagas, uno tiene que adaptarse al material humano y deportivo en la cancha. Luego usar los cupos que tienes, en extranjeros o criollos, pero en una lógica más posicional de pensar dónde necesitas un jugador y contratarlo. No es tanto un ejercicio de tener una columna vertebral, porque ya tengo elementos ahí y necesitas otro tipo. Quizás necesitas otro tipo de jugadores, como de velocidad en las bandas o un poco más de creatividad. Haces un híbrido con tus convicciones para tener tranquilidad y solidez, mientras examinas lo que tienes contratado, cómo utilizarlos y dónde existe un vacío que necesites solucionar».

Con su recorrido y sapiencia, tiene muy definido lo que viene a buscar a Venezuela con Monagas. «Mis expectativas son las de quedar campeón. Cada vez que abordamos un proyecto futbolístico tenemos que pensar en eso como el objetivo. Luego hay otras metas que también son importantes en un equipo que está formando jugadores eventualmente para un mercado internacional y es parte del proyecto. Son dos tareas que no son incompatibles, sino muy viables. Se puede tener éxito en la cancha y a la vez establecer un desarrollo futbolístico de jugadores que suplanten a los futbolistas que eventualmente se van a promocionar y sacar al extranjero», reveló.

Zambrano apuntó: «Este es un proyecto que me fascina, porque lo entiendo muy bien. Durante mi carrera como entrenador, muchos de mis jugadores han terminado desempeñándose en las ligas más importantes del mundo. Futbolistas que he tenido a temprana edad que luego ficharon por clubes de las cinco mejores ligas del planeta. Es una realidad que se ajusta a lo que puedo proveer al club como entrenador». El timonel ecuatoriano cerró: «Tenemos una hinchada y una directiva que te exige, que quiere logros para el equipo. Eso se toma en cuenta. Uno maneja esos dos aspectos del proceso; pienso que pocas personas lo entienden en su totalidad, pero me siento afortunado de ser el elegido para liderar este momento y poder lograrlo».

El proyecto de Monagas ha dado pasos firmes dentro de Venezuela. La contratación de un estratega con recorrido y de talla internacional es el siguiente peldaño en este proyecto, que conjuga la formación con competir por la Liga FUTVE. El siguiente objetivo es hacer resonar el nombre del azulgrana en el continente y en el mercado de fichajes, mientras mantiene una pisada fuerte en el plano doméstico. / Luis Vilchez-Comunicaciones Liga FUTVE

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