Stefan Obradović, la torre serbia en la zaga de Puerto Cabello
LUIS VÍLCHEZ | Comunicaciones Liga FUTVE
El mercado de pases de Academia Puerto Cabello ha sido reconocido por propios y extraños. Roberto Rosales, José Manuel Velázquez, Junior Moreno, José Hernández Chávez, Gustavo González, entre otros. Todas estas altas han hecho que lleve la etiqueta de ser uno de los favoritos para bordar la estrella en diciembre. Pero entre las altas que le llegaron a Eduardo Saragó hay un extranjero de nacionalidad exótica para la Liga FUTVE TriunfoBet: Stefan Obradović, un serbio. Hay que remontarse al fútbol de las colonias para recordar a Vladimir Popovic con el Unión Deportiva Canarias. El zaguero se presentó en sociedad contra Caracas, en el Olímpico. Su solvencia y capacidad en los duelos sorprendieron y avisan que puede ser uno de los nombres propios de la campaña en el apartado defensivo.
«Las primeras sensaciones son muy positivas. Es una liga físicamente exigente, se juega a un ritmo alto y con mucho roce, algo que me favorece. La adaptación va por buen camino; el clima y el estilo de vida son distintos a los de Europa, pero con el apoyo de mis compañeros y el cuerpo técnico todo es más sencillo. Cada día me siento mejor, tanto dentro como fuera de la cancha», explicó vía WhatsApp el central. El balcánico realizó seis recuperaciones, ganó cinco duelos, realizó dos intercepciones, despejó tres balones y tuvo 100% de efectividad en sus entradas (2/2). Con el esférico tuvo un 90 por ciento de precisión en sus pases.
Si bien hay un puente aéreo entre Vizela y el litoral carabobeño a nivel futbolístico. ¿Qué le llamó la atención del proyecto del cuadro azul-naranja? «Lo que me convenció fue la seriedad del club y la visión clara que me presentaron. La Academia Puerto Cabello tiene la ambición de crecer constantemente y ofrecer condiciones de élite para el desarrollo del jugador (…) Honestamente, la infraestructura de la Ciudad Academia me sorprendió gratamente; todo está al más alto nivel posible y se nota que la institución está plenamente comprometida con todos los aspectos necesarios para el progreso y el trabajo óptimo», aseveró el defensor.
Sobre sus características como jugador indicó: “Me definiría como un central moderno: agresivo en los duelos, fuerte en el uno contra uno y solvente en el juego aéreo. También me esfuerzo por mantener la calma en la salida de balón y ayudar al equipo en la construcción del ataque». En cuanto a lo que le indica Eduardo Saragó reveló: «El entrenador pide disciplina y concentración; lo más importante que exige es que demos el máximo en el campo. Mi tarea principal es dar estabilidad a la última línea, ordenar la defensa y asumir la responsabilidad en los duelos. Al mismo tiempo, me da libertad para romper líneas y participar en la salida cuando se presenta la oportunidad».
Un producto de “Zemunelo”
Obradović se curtió en el Centro Deportivo Teleoptik, ubicado en Zemun, sede de la cantera del Partizan de Belgrado, también conocida como “Zemunelo” por su parecido con el Milanello del AC Milan. Pero, ¿Qué sumó en uno de los grandes de Serbia junto al Estrella Roja? «El Partizan me dio una base sólida. Allí aprendí el significado de la disciplina, el trabajo y la responsabilidad, además de cómo gestionar la presión. Esa experiencia me ayuda mucho ahora, porque estoy acostumbrado a las altas exigencias y a la competencia interna fuerte», reflexionó.
Su rodaje no solo fue a nivel clubes, porque también conformó parte de su combinado patrio en categorías inferiores. En amistosos con la sub-16 y la sub-21 con “Las Águilas”. En total fueron tres compromisos. «Jugar en las categorías inferiores de la selección de Serbia fue una experiencia enorme. Allí conocí lo que es el trabajo al más alto nivel, enfrenté a rivales de gran calidad y gané mucha confianza en mí mismo», afirmó el zaguero.
Su pasión por el balompié deriva de un vínculo familiar. «El fútbol fue mi única opción desde el principio. Di mis primeros pasos en una pequeña escuela de fútbol donde me enamoré del juego. Mi mayor ídolo, y la razón por la que me tomé el fútbol en serio, fue mi tío (Milan Obradović), quien tuvo una carrera muy exitosa en Europa. Viéndolo a él encontré la motivación para trabajar desde niño. El punto máximo de esa etapa fue llegar al Partizan, donde maduré como futbolista. Con el tiempo me perfilé como zaguero central, que es donde mejor me siento hoy», rememoró. Su pariente jugó en el Partizan, Lokomotiv Moscú, Borussia Mönchengladbach, entre otros clubes. Aparte fue selección de Yugoslavia.
En cuanto a sus objetivos en Venezuela apuntó: «En lo individual, quiero ser un titular indiscutible y un jugador confiable para el grupo, progresar constantemente y aportar a los resultados. El objetivo colectivo es que Puerto Cabello termine lo más alto posible en la tabla y pelear en la Fase Final. Creo que tenemos la calidad y la ambición necesarias para ser campeones». Con una estatura de 1,93 metros, 22 años, potencia física y rodaje europeo, lo que se podía augurar y más de Obradović se vio en la capital. La torre serbia promete ser uno de los pilares de los “Guerreros del Fortín”.