David Zalzman, cerebro dentro de la cancha y coach fuera de ella
LUIS VILCHEZ / Comunicaciones Liga FUTVE
Metropolitanos inscribió su nombre en la Fase Final luego de conquistar Maracaibo, con un tanto de penal de Nicolás Fedor. Con una fecha de anticipación aseguró su butaca entre los mejores ocho. Al mejor estilo del violeta: en enero no tenía muchos reflectores y, cuando se acerca mayo, es una de las revelaciones del Torneo Apertura. Parte de su fórmula es ser una plaza donde los jugadores relanzan sus carreras y muestran su mejor versión, en un elenco con una idea más clara que el agua de Los Roques: orden, transiciones y el uso racional de la pelota. En ese sistema, su sala de máquinas es fundamental y ahí es donde brilla en silencio David Zalzman. Pero fuera del campo también construye jugadas, aunque en las mentes de sus clientes como coach.
“Para todo el equipo ha sido un buen torneo hasta ahora. Hemos encontrado buenos automatismos dentro de la cancha que son bastante importantes para nosotros. Debemos mantener el rendimiento que tenemos hasta ahora. El equipo ha evolucionado desde la primera jornada y eso es clave. También tenemos ganas de ganar, hambre de seguir compitiendo y ganas de hacer un buen papel en los cuadrangulares, como en la Fase Regular. Queremos meternos en la final del Torneo Apertura”, comentó. El volante añadió: “En lo personal me ha ido bastante bien y sé que puedo mejorar. Deseo seguir compitiendo, ayudando al equipo y dar mi mejor versión cada día que me toque jugar”.
Sobre el rol de la pizarra de Francesco Stifano, argumentó: “Desde el cuerpo técnico han hecho la labor lo más sencillo para nosotros y eso ha sido importante. Tenemos una manera de jugar bastante marcada. Lo fundamental es que hemos logrado una regularidad en la mayoría de los partidos para plasmar lo que hemos practicado. Eso te permite jugar un poco más tranquilo, porque en el juego ya sabes lo que tienes que hacer; no suele haber acciones que tengas que inventar en cuanto a movimientos tácticos”. El aragüeño dijo: “Te dan la libertad de poder pensar e interpretar las cosas de forma diferente en el partido, porque al ser todo más automático, te da muchas más libertades para desenvolverte con la pelota”.
Más organización, menos área
“Sin la pelota me piden bastante orden táctico. El cambio más grande que me ha pedido este cuerpo técnico es acostumbrarme a no ser tan ofensivo y quedarme más en el centro del campo. No pisar tanto el área, dependiendo de lo que vaya pidiendo el partido. Mi rol es un poco más posicional en el sector medular, dejando que (George) Ayine sea el que profundice más”, expresó el mediocampista. Esta campaña suma 12 compromisos (756 minutos) entre Liga FUTVE TriunfoBet y CONMEBOL Sudamericana, en los que ha inflado las redes en una ocasión y dado una asistencia.
Zalzman complementó: “Con la posesión debo hacer mi juego. Intentar controlar un poco los tiempos del partido. Tener la pelota cuando tengamos que tenerla, pero también sabiendo qué es lo que tenemos que hacer y es lo que hemos practicado”. Al ser de perfiles diferentes, se ha complementado de buena forma con el mediocentro ghanés. “Ayine es un jugador de mucho físico, pero que también es muy bueno con el balón y es muy difícil quitársela. Tiene un despliegue físico que le permite llegar a las dos áreas con facilidad”, soltó.
El ex-Táchira y Monagas agregó: “Ese estilo de juego complementa lo que hago de ser más posicional. La mayoría de las veces voy a estar bien ubicado si él rompe líneas; en caso de que quede lejos de la pelota, puedo regular la acción un poco hasta que él regrese, y viceversa. También se combina muy bien. Contamos con una muy buena relación en el campo. Aparte, saber inglés facilita un poco más el tema de la comunicación allá dentro”.
Tiki-Taka y el “Sueño Americano” en el mismo LinkedIn

Foto: Prensa Metropolitanos FC
En su etapa formativa tuvo la oportunidad de formar parte de La Masía del Barcelona. “Mi paso por España marcó muchísimo mi forma de jugar y de entender el fútbol. Son conceptos que siguen fluyendo en mi juego inconscientemente y hoy en día hacen más fácil mi entendimiento del fútbol. Puedo salir de jugadas de manera un poco más sencilla. Asimismo, me permite definir cuándo acelerar las acciones y cuándo no”, confesó.
El oriundo de Aragua señaló: “Todos son aprendizajes que internalicé por allá y me siguen ayudando en la actualidad para crecer. Aunque asimilé mucho conocimiento allá, todavía busco agregar más aspectos a mi juego todo el tiempo”. El mundialista sub-17 terminó su proceso de desarrollo en los Estados Unidos, en la Universidad de Memphis. “Fue bastante diferente a todo lo que he vivido en el fútbol profesional, porque el nivel no es el mismo; a pesar de que hay jugadores muy buenos, hay una mezcla de futbolistas que todavía están creciendo y otros que ya están en un nivel mucho más alto”, indicó.
Sobre esa etapa en suelo norteamericano afirmó: “Me ayudó a ser un poco mejor compañero, mejor líder y entender las situaciones de los demás. En cuanto al juego, me permitió jugar con muchísima libertad. Fue un factor que me sirvió bastante en mi regreso a Venezuela, para sentirme mucho más cómodo en la cancha y fue un paso distinto que colaboró en el desarrollo de mi carrera”.
Coach de sus colegas
“En 2020 trabajé con un coach en San Cristóbal (Smith Nieto) que cambió radicalmente mi forma de ver el fútbol. De sufrirlo como persona a entender muchísimas cosas. Ahí me di cuenta de lo importante que es esa herramienta para cualquier persona. Como futbolista vi todas las ventajas que puedes conseguir. Me parece que es una actividad que no está normalizada y que no hacemos tanto a nivel profesional o en categorías formativas. En inferiores es muy importante porque le da oportunidad al jugador de crecer y entender que las cosas siempre pueden mejorar”, reveló el volante.
Zalzman complementó: “Tener una mentalidad distinta. Saber que puedes superar obstáculos cuando los hay. Entender que hay muchas cosas que uno no controla”. El aragüeño confesó: “Ese cambio de mentalidad y tener otro enfoque me ayudó mucho y lo sigue haciendo. Simplemente quiero que los demás vean ese lado del fútbol, que aprendan a superar la adversidad, a tener una identidad clara como futbolistas, porque eso te hace elevar el nivel de juego y disfrutar más cuando uno está en la cancha”. Esta vivencia lo incentivó a emprender en este negocio, que alterna con su rol dentro de la cancha.
“Así como fui beneficiado al ser cliente de un coach, quiero que los demás jugadores con los que pueda trabajar también disfruten del juego. Que pongan sus metas muy claras, que quieran seguir creciendo y superándose. Contar con todos los recursos posibles para superar cualquier momento que no sea tan positivo. Afortunadamente, como futbolistas solemos tener un poquito más de tiempo libre y me da chance de compaginar este rol tranquilamente con mi profesión de jugador”, declaró. Actualmente trabaja con siete jugadores, entre ellos Franco Provenzano.
Preparados para el siguiente paso

Foto: Prensa Metropolitanos FC
“El equipo está muy bien y hemos hecho, hasta ahora, un muy buen Torneo Apertura, pero no hemos ganado nada. Solo conseguimos clasificar a la Fase Final. El enfoque y la meta de todos es muy claro: meternos en la final y ser campeones. Nos hemos demostrado a nosotros mismos que podemos competir y que tenemos capacidad de estar arriba”, afirmó el mediocampista. Los violetas suman 22 puntos y son terceros tras 12 jornadas.
Zalzman concluyó: “Vamos a la última fecha con la posibilidad y las ganas de quedar primeros. Quedar lo más arriba de la clasificación nos ayudará al final del año para la Tabla Acumulada. Nuestra meta es ser campeones y hasta los momentos hemos hecho el trabajo bastante bien. Nos queda seguir ajustando y mejorando un poco lo que no ha salido para también luchar en la Fase Final”. Los violetas cierran contra Estudiantes de Mérida en el Olímpico de la UCV.
Con una carrera variopinta e interesante, bebió de una de las mejores fuentes de conocimiento del fútbol mundial en Barcelona, mientras que en Memphis se formó académicamente. Representó a Venezuela en su primer Mundial sub-17. Con 30 años, vive un gran momento de su carrera al combinar capacidad atlética con experiencia. El aragüeño es el metrónomo del mediocampo de Metropolitanos dentro del césped, y fuera de él es arquitecto de la mentalidad competitiva de sus clientes-colegas.