César Magallán es profeta en su tierra y vive un gran inicio con Estudiantes de Mérida
LUIS VÍLCHEZ | Comunicaciones Liga FUTVE
Cuando el presente se difumina y el futuro es incierto, retornar a las raíces es la clave para volver a una mejor versión. Luego de un año colectivamente muy exitoso con UCV, donde dio tres vueltas olímpicas, en los Andes, César Magallán ha vuelto a mostrar su mejor forma. En su estado y cerca de su gente, ha sacado las mejores notas en la boleta de Estudiantes de Mérida. Un gol y tres asistencias en 288 minutos lo avalan. Presente en el XI Ideal de la Jornada 4 y figura en el primer triunfo académico de la campaña, en la goleada 3-0 sobre Anzoátegui.
“Estar cerca de mi familia es importante. Te llena como jugador. Desde chamo siempre me gustaron estos colores y es una meta cumplida estar en Estudiantes de Mérida. Doy gracias a Dios por estar acá. Soy feliz”, indicó el veloz extremo. El atacante reflexionó: “Quedar campeón es el sueño de todo futbolista y lo pude lograr con UCV. Estoy muy agradecido por eso. Pero ahora estoy aquí y lo más importante para un jugador es la confianza que te brinda el cuerpo técnico. Estoy aprovechando la oportunidad y cada minuto que me den”.
En el campo tiene sus labores bien definidas. “Al momento de defender nos piden que estemos compactos, juntos y que cierre junto con el grupo. En el ataque soy más libre, me solicitan que esté abierto, que encare, desarrolle mi velocidad. Siempre buscar una asistencia o marcar”, analizó uno de los puñales que tiene Jesús Gómez en sus bandas para hacer daño a los rivales. Magallán añadió: “Todos los días trabajamos para mejorar. Los delanteros vivimos del gol y de las asistencias. Aprovecho la oportunidad que me brinda el profesor y el partido ante Anzoátegui fue clave para mí, para aumentar y tomar más confianza”.
Un velocista en tierra de boxeadores
César Magallán se dio a conocer al gran público del balompié criollo con Hermanos Colmenárez, al conformar un tridente letal con Juan Camilo Zapata y Anuar Peláez. En Estudiantes de Mérida da muestra de esa versión que exhibió en Barinas. Pero todo comenzó en la calurosa ciudad de El Vigía. De donde han salido parte de los mejores pugilistas de Venezuela, el extremo nunca se interesó en ponerse los guantes de boxeo; siempre se enfocó en el balompié.
Sus inicios fueron en la escuela Parque Chama, luego saltó a las categorías menores del cuadro platanero, donde debutó como profesional. “Nunca practiqué otro deporte. Soy un agradecido con Dios por darme la virtud de ser muy rápido. Es algo natural en mí y la aprovecho”, aseveró uno de los futbolistas que, al momento de acelerar, parece montarse en moto por la velocidad que desarrolla.
Ese don natural lo ha combinado con la tranquilidad de estar en casa y la seguridad que ha depositado en él el cuerpo técnico merideño. “Insisto en que es muy importante la confianza que te dan los entrenadores. El profesor ‘Pulga’ me deja ser libre y desarrollar mi juego, que se me está dando bien. Busco aprovechar este momento”, soltó. El merideño concluyó: “Uno siempre quiere hacer cifras, ya sean asistencias o goles. Nos preparamos para poder cumplir sueños y por qué no pisar la selección nacional en un futuro. Es una meta que quiero cumplir. Mientras que en el aspecto grupal deseo llevar a Estudiantes a donde merece estar y clasificar a una copa internacional”.
En un inicio alarmante para Estudiantes de Mérida, donde su rica historia y el paladar negro de sus aficionados obliga a la institución a ganar y hacerlo con buenas formas, el arranque parecía invocar fantasmas de temporadas recientes. Sin embargo, un hijo de esas tierras, que desde la lejanía de El Vigía soñaba con triunfar con la rojiblanca, fue clave para dar el primer golpe en la mesa. Velocidad, visión de juego y contundencia: César Magallán muestra su mejor versión en su terruño.