Kevin Quejada, el «9» que potencia el dinamismo académico
KEVIN DE SOUSA | Comunicaciones Liga FUTVE
La mutación táctica del fútbol actual ha generado prejuicios sobre la funcionalidad que genera tener un «9» de área. Algunos opinan que los delanteros clásicos han ido quedando obsoletos debido a la poca plasticidad que generan en los esquemas, mientras que otros los ven como una pieza distintiva que puede propiciar infinitas ramificaciones en el desarrollo del juego.
Estudiantes tomó la decisión de confiar en uno de ellos y no tardó en ser diferencial para Jesús Gómez, anotando cuatro dianas en cuatro jornadas para ubicarse en la cúspide de los máximos goleadores. Lleva por nombre Kevin Quejada, tiene nacionalidad colombiana y es apodado «El Tanque», un mote que encaja a la perfección con el estilo que despliega en el terreno.
Inamovible al desempeñarse de espaldas e infalible cuando tiene el pórtico de frente. Agita las redes criollas con especial naturalidad y es el engranaje de la pizarra andina, exhibiendo una adaptación envidiable durante el arranque del Torneo Apertura: «Todo esto se debe a la confianza que me ha dado el cuerpo técnico y la directiva. Me dijeron que querían que formara parte del proyecto y desde ese momento me sentí motivado para dar lo mejor de mí. Siento que es importante el trabajo que le he dado a la parte mental, para asumir este reto como una linda oportunidad y demostrar de lo que soy capaz. Quiero volver a ser feliz y recuperar mi nivel, estoy aquí para pelear por cosas grandes», comentó el artillero.
A pesar de que en cada fecha ha fijado la mira para probar la pólvora con nuevos objetivos, el cafetero puso los pies sobre la tierra y enfatizó en su perspectiva sobre la Liga FUTVE TriunfoBet: «La percibo como una liga muy competitiva, física y de concentración. Debes estar enfocado durante todo el encuentro porque en cualquier momento te lo pueden capitalizar. Eso nos sucedió en el partido frente a Caracas, prácticamente al último minuto nos lo terminaron empatando. El nivel de exigencia es alto, pero sin embargo estoy contento por estar aquí».
Una nueva huella en el mapa
Brasil, Argentina, Colombia, Portugal y ahora Venezuela. A sus 23 años de edad el oriundo de Jaramundí ya sabe lo que es acariciar las redes en distintos países. Luego de conseguir el ascenso con Cúcuta Deportivo los flashes se posaron sobre ese delantero con un biotipo destacable entre el resto, siendo el club andino quien presentó la mejor propuesta para adquirir sus servicios: «He tenido referentes que me hablaron mucho de la liga. Hace unos años varios clubes se interesaron en traerme, pero creo que el momento óptimo para venir era ahora».
En relación al primer contacto que tuvo con la institución académica, explicó: «Apenas terminé el torneo del año anterior recibí una llamada del director deportivo Omar Labrador. Él me ubicó por las redes sociales y logró contactarme. Conversamos y me transmitió una determinación que finalmente me convenció para venir acá».
Los caminos de Quejada y Estudiantes se cruzaron en una historia que pide revancha. El elenco bicampeón busca volver a soñar con títulos y el ariete sumar el tercero para sus vitrinas, un ímpetu que desde ya ha empezado a dejar precedentes en el campeonato.
Para Jesús Gómez tiene que ser un lujo contar con un ariete de estas características. Un «10» en su época de jugador que vivía de asistir a grandes olfatos goleadores. Él más que nadie entiende la relación de simbiosis que deben tener los engranajes de la fase ofensiva, un juicio que a Kevin Quejada le ha venido de lujo. El último tercio de Estudiantes cuenta con distintos artífices que aportan aptitudes de primer nivel, pero el aliado perfecto de Quejada para generar caos en la zaga contraria es César Magallán.
El extremo y el «9» desarticularon por completo a la última línea de Anzoátegui, en una cita que sentó las bases de una sociedad prometedora. Pero hablando en un contexto más personalizado, «La Pulga» le ha brindado conceptos enriquecedores al nuevo fichaje del bicampeón, potenciando esa capacidad goleadora que hoy en día lo ubican de segundo en la categoría: «El profe enfatiza mucho en el manejo de la paciencia, en el hecho de estar siempre resiliente para aprovechar cualquier oportunidad que se me presente. En cuanto a lo táctico en los entrenamientos se trabajan los automatismos de los delanteros, tratando de darle prioridad al posicionamiento para ser la primera opción de cara al arco», puntualizó.
Forjado en tierra sagrada

Foto: Prensa Estudiantes de Mérida
El atacante categoría 2002 tuvo el privilegio de gozar con una formación que pocos pueden tener. Cuando su puntería aún estaba en plena maduración, el diestro formó parte de la cantera del Grêmio, en una experiencia inolvidable que forjó su instinto dentro del área.
En la tierra donde el fútbol es religión y los niños parecen nacer con un balón en los pies, un chamo neogranadino rompió el molde a base de fuerza y hambre de gol: «Cuando recibí el llamado para ser parte de las inferiores fue maravilloso. Destaco que la disciplina allá está llena de talento, actualmente ese campeonato está muy por encima en el contexto sudamericano. Fue muy tentador para mí al inicio y un riesgo bonito que tomé. Gracias a mi estancia aprendí a ser más ordenado tácticamente y aprovechar los espacios».
«Más sabe el diablo por viejo que por diablo.” Esa experiencia en suelo foráneo le sumó a Quejada en el ámbito personal y profesional, recopilando gran cantidad de enseñanzas que actualmente refleja en el engramado. Con respecto al enfoque que quiere emplear para concretar un paso fructífero en la Liga FUTVE TriunfoBet, comentó: «Hasta ahora las cosas van muy bien, pero debo mantener una mentalidad tenue porque es apenas el inicio. Tengo muchas cosas por mejorar, al venir aquí me di cuenta de que tengo bastantes cualidades pero debo potenciar otros aspectos. Quiero alcanzar esa versión de Kevin Quejada que proyecto, y en ese camino le doy prioridad a la parte mental, para poder alcanzar mis objetivos y convertirme en un jugador referente del certamen».
Ese rendimiento superlativo del goleador rojiblanco se debe a un trabajo invisible que lo hace destacar frente a los bloques férreos. En el arranque de la Fase Regular el análisis previo del «Tanque» ha marcado distancias, mediante un ritual que le ha funcionado a la perfección para detectar falencias defensivas. La adaptación simbiótica del segundo anotador de la Liga FUTVE TriunfoBet no es cuestión de suerte, se debe a un esfuerzo incansable para convertir pequeños detalles en ventajas palpables: «Lo primero que hago es analizar al rival, estoy en una liga diferente y por lo tanto me tengo que acoplar al estilo de los defensores. En ese sentido busco detectar las posibles grietas para hacerle daño al otro equipo. En cuanto a la preparación mental soy una persona creyente, trato de estar tranquilo conmigo mismo y conectarme con Dios, además de compartir con mis compañeros para bajar la ansiedad y poder concentrarme dentro de la cancha», finalizó.