Yohandry Orozco, la “Perla” que vuelve a brillar con fuerza en el Carabobo
LUIS VILCHEZ / Comunicaciones Liga FUTVE
“La expectativa es la raíz de toda angustia”, es una frase que se le suele atribuir a William Shakespeare. La evaluación del ser humano de un espectáculo, en este caso el fútbol, va muy ligada a sus esperanzas de lo que va a suceder en un juego que es dinámica de lo impensado. Si ceñimos el análisis a Yohandry Orozco, el fanático espera magia, goles y asistencias. A la “Perla” se le evalúa por su capacidad única de cuajar acciones que levanten al hincha del asiento y de generar cascadas de aplausos. Lo que es una actuación buena para un futbolista ordinario, con el zuliano sabe a poco. Es cuestión de expectativas. Su inicio de 2026 con Carabobo dejó números interesantes en ocasiones generadas, pero entre empates y el arco cerrado, la opinión pública dictó que el rendimiento no era positivo en función a lo que es Orozco como jugador. En este cierre de Apertura lleva 10 goles generados y sumó un póker de habilitaciones en el último compromiso. Su talento vuelve a encandilar a propios y extraños.
El enganche llegó de Malasia para el segundo semestre de la campaña pasada, tras casi una década en el exterior. “Estoy contento y feliz de estar en mi país. Cuando arribé el año anterior fue súper bueno. Llegué con la mentalidad de salir campeón y lo logré. La palabra tiene poder. Si bien después de eso perdimos una final, el fútbol es así y te da revancha”, comentó. El volante analizó: “Comenzando este año tuve un bajón muy fuerte, pero son los procesos de la vida. A veces toca pasar momentos bastantes duros para que te preparen para el día a día. Dios te pone obstáculos para demostrar de qué estás hecho. Con el favor del Señor, me he soltado un poco, he mejorado nuevamente y tengo que seguir en esa sintonía”.
En referencia a ese inicio complicado, reveló: “Sabemos que uno quiere hacer bien el trabajo, pero cuando uno se mete mucho en la cabeza: ‘lo estoy haciendo mal’, ‘lo estoy haciendo mal’, ‘lo estoy haciendo mal’… Deseas hacerlo bien, pero de tanto forzar no fluye tu juego y no consigues nada positivo. Insisto, son procesos de la vida. Uno debe pasar por momentos complicados para que después venga todo lo bueno. Gracias a Dios las bendiciones han llegado y he podido darle victorias al equipo y asistencias a mis compañeros. Eso es lo más importante de todo, que de aquí en adelante todo sea con mucho éxito”.
El arco se le abrió recientemente al zuliano en la Liga FUTVE TriunfoBet; en el último par de compromisos en el Misael Delgado facturó contra UCV y Anzoátegui. “Obviamente el gol te da esa motivación de dar un extra en los partidos y en los entrenamientos. Te sirve en esa preparación del día a día. Soy parte del Carabobo, que es un equipo que sale a proponer en la cancha donde vaya, que nunca se encierra y donde tenemos buenos jugadores en cada posición”, afirmó la “Perla”, que el semestre pasado infló las redes en nueve ocasiones entre el certamen liguero y la Copa Venezuela.
Un vínculo más allá del banquillo
La sabiduría popular reza que: «un padre no es el que te detiene para que no te caigas, sino el que te da la confianza para levantarte si lo haces». En Valencia, Orozco se ha encontrado, de nuevo, con Daniel Farías, una figura importante a lo largo de su carrera. “Él (Farías) es como un tercer padre para mí. El primero es mi papá biológico, después César Farías y luego Daniel. Hemos compartido en otros equipos, Deportivo Táchira y Zulia. Eso genera una amistad y una relación bastante buena. Él me conoce muy bien y sabe en qué posición me puede poner para darle mejor agilidad al equipo y desarrollar mejores acciones. De su parte me he sentido respaldado. Eso es fundamental cuando cuentas con la confianza del entrenador, porque te vas a sentir más tranquilo en la cancha y eso es lo que realmente uno quiere”, expuso.
El “10” granate aporta magia, pero también sacrificio en un elenco que tiene como premisa recuperar el balón en campo contrario como primer mandamiento de Farías. “Sabemos que los delanteros somos los primeros defensores. Obviamente, si presionamos la salida de la defensa rival y la quitamos, vamos a correr menos. Esa es la idea de este equipo: que si la perdemos arriba, lo más importante es presionar y recuperar. Si no se da, nos metemos en el bloque defensivo para robar y contragolpear. Lo importante es que todos los integrantes del equipo corremos y metemos. Hacemos ese trabajo de obrero que es parte del fútbol y clave para que todo nos salga bien”, argumentó.
Pero no solo es un equipo físico que fundamenta su fútbol en la intensidad, sino también en someter al adversario desde la tenencia del balón. “Acá todos somos jugadores de muy buen pie; este es un elenco que nunca lanza pelotazos. Siempre buscamos salir jugando. Podemos equivocarnos, pero ese ensayo y error te lleva a que luego todo te salga bien. Debemos seguir intentando, una y otra vez, porque al final eso dará frutos”, dijo. Por esta identidad tan marcada, muchos rivales esperan al granate en bloques compactos. Ahí brilla la magia de la “Perla” para detectar espacios donde recibir libre.
“Eso, evidentemente, te lo da el partido; si está muy cerrado el juego en el medio, tú debes buscar la posibilidad de conseguir ese espacio, ese hueco en las bandas o donde tú puedas intuir. En lo personal siempre intento ubicarme al lado contrario donde está el balón y en diagonal, para así recibir la pelota libre. Si en ese caso estoy marcado, tengo que buscar nuevamente un espacio y así. Todo te lo va a marcar el momento del partido. Estar en ese constante movimiento en los juegos nos ha permitido lograr las victorias”, resumió Orozco.
Una copa para el recuerdo

Foto: Prensa Carabobo FC
El rendimiento de Carabobo en CONMEBOL ha sido para remarcar, con cuatro triunfos y solo dos tropiezos, ambos por la mínima. Plantó cara en Buenos Aires, conquistó Lima y Talcahuano, aparte de vencer, por primera vez, a un equipo del Brasileirao. “Lo primero es que los dueños han traído buenos jugadores y se ha armado un gran equipo; de ahí parte todo. Obviamente hay mérito del cuerpo técnico, que son los que deciden quiénes vienen y quiénes no. Lo cierto es que antes no se veía que le ganaras a un equipo brasileño. Para un elenco venezolano era casi imposible, pero el fútbol ha cambiado mucho y en este país tenemos muy buenos jugadores”, consideró.
El zuliano profundizó: “Muchos de esos talentos no estaban aquí, rendían afuera y ahora hemos vuelto a Venezuela. Eso también es parte de este proceso. Sabíamos que River es un grande de Argentina y muchas personas pensaban que nos iban a meter tres o cuatro goles, pero no fue así. Dimos de qué hablar. Somos un equipo guerrero y obrero donde no se pierde la alegría de jugar. Esperamos continuar de esta manera y ganar los próximos compromisos de Sudamericana”. Quizás la deuda era en el torneo local, donde generaban un gran volumen de ocasiones pero no las concretaban, por lo que los empates se acumulaban.
“Claramente la gente quiere ver goles y goles, pero es difícil. No todos los partidos van a ser así de buenos y tener tanta eficacia. Los goles que hicimos este par de fines de semana son todos los que no habíamos logrado en los empates. Siempre vamos a querer ganar por goleada porque tenemos un equipo con buen pie, jugadores que anotan en todas las líneas. Toca seguir trabajando y meterle el pecho duro a la vida”, dijo el mundialista sub-20 (Egipto, 2009). El próximo desafío es en Pueblo Nuevo. “Hay que ir con mentalidad ganadora, así como el año pasado que ganamos 3-2 luego de 25 años sin hacerlo allá. Viajamos mentalizados en sumar tres puntos en San Cristóbal y tener una buena cantidad de unidades para la Tabla Acumulada”, afirmó.
Para Carabobo es una gran noticia que, para el cierre de este semestre, Orozco muestre su mejor versión a nivel de estadísticas. La “Perla” es el futbolista con más asistencias de la Liga FUTVE TriunfoBet. “Esos datos son muy importantes para mí. Vine con la mentalidad de ganar títulos y no quiero ponerle techo a la ilusión. Quiero quedar campeón de la estrella, que es lo que todo el mundo en este club quiere y los fanáticos esperan. Hay que seguir trabajando duro y proponiéndose objetivos en el terreno de juego para que todo lo que uno visualiza poder lograrlo”, concluyó. Acostumbrado a cargar en sus espaldas el peso de las expectativas, el “10” de los industriales vuelve a la rutina de lo extraordinario y demuestra por qué entra en el renglón de los jugadores diferentes. De esa extraña y escasa especie de “fantasistas” que mezclan la magia con las estadísticas. Los que pagan una entrada con su técnica y consiguen victorias con su pegada.