Leonardo Aponte, la “Muralla” granate que siempre se mantuvo en pie
LUIS VILCHEZ / Comunicaciones Liga FUTVE
La imagen final de la película es Leonardo Aponte levantando otro título más, el quinto de su carrera. Sumó dos Clausuras (2017 y 2018) con el Deportivo Lara y este Apertura 2026 fue el tercero con el Carabobo. Sin embargo, la trama no fue un largometraje feliz, sino más bien un drama denso. Sanciones que lo apartaron del campo y, cuando volvió al ruedo, un problema de salud afectó a su madre. A pesar de los choques de la vida, la “Muralla” se mantuvo en pie y demostró que, cuando está sano y disponible, es el mejor central de la Liga FUTVE TriunfoBet.
“Al principio de año fueron meses difíciles para mí, porque uno como jugador siempre quiere estar y aportar su granito de arena. Me tocó hacerlo desde afuera al apoyar a mis compañeros. Cuando llegó mi oportunidad, pude ayudar al equipo. Me siento feliz y contento de colaborar durante todo este tiempo a lograr éxitos. El balance es bastante positivo; me siento contento con Dios y la vida por premiarme de esta manera”, expresó Aponte.
Esta es su tercera vuelta olímpica con el cuadro granate. “Este título significa muchísimo para mí. Primero quiero enaltecer a Dios por todas las cosas que me ha permitido vivir durante este tiempo y los títulos logrados con Carabobo. Este trofeo es especial para mi familia y para mí, porque fueron seis meses duros. Fuimos un equipo resiliente y Dios premia de gran manera”, aseveró. El zaguero añadió: “Este título es para mi madre, para mis hijos, para mi esposa y para todos mis seres queridos. Para la hinchada de Carabobo que siempre nos apoyó y la directiva, que se merecen esto y mucho más por todas las cosas buenas que han venido haciendo”.
Siempre por mamá
El oriundo de Bolívar confesó: “Al final lo ves bonito, porque Dios es maravilloso y siempre te prepara para recibir algo especial de buen peso. Este título tiene un toque especial y es para mi madre. Por diversas situaciones no pude jugar al comienzo del torneo; después, cuando empecé a jugar, me llaman por lo que le había pasado a mi mamá. Dejé todo en manos de Dios. Pude jugar, hacer un buen partido, visitar a mi madre y estar en la operación. Regresé y volví a jugar. Es una persona que me ha ayudado muchísimo y me ha inculcado valores buenísimos”.
El defensor profundizó: “Lo más importante que me ha enseñado mi mamá es a no rendirme. La verdad, lo que logré, lo hice por ella. Aplaudo a los muchachos, porque siempre estuvieron apoyándome, pendientes, y al finalizar me dedicaron este título para mi mamá. Sé que ella está feliz y orgullosa por recibir esta noticia. Toca disfrutar y llevarle la medalla a ella”. Para un equipo que disputó 30 encuentros en el semestre, alzar la copa es un mérito a la fortaleza mental.
“Este equipo se preparó desde enero. Sabíamos que iba a ser un camino bastante complicado, con adversidades, y la unión nos ayudó a poder sobrepasar todos esos baches que tuvimos a lo largo de este semestre. La clave para poder esquivar todas esas adversidades es el desempeño de todos los compañeros, que es de aplaudir. A cada uno le tocó su momento, pudo destacar y brindar su ayuda al equipo para levantar un trofeo más”, resumió Aponte.
Crecimiento institucional

Foto: Prensa Carabobo FC
El cuadro granate rompió su techo de cristal de nunca jugar finales en su historia a ganarlas. “Carabobo tiene varios años compitiendo y cada vez se ve mejor institucionalmente. Llegan jugadores importantes y eso da de qué hablar, con todas las cosas buenas que hace el club. Esta es una familia importantísima y bonita. Aquí se trabaja más desde el aspecto personal, cómo eres tú como persona, y después el talento. Pero lo primordial es el ser humano. Eso nos ha ayudado a crecer muchísimo como club y a poder conseguir cosas importantes. Estoy seguro de que vendrán muchísimas más”.
En referencia a este curso, indicó: “Lo que hizo Carabobo en estos seis meses es de admirar y de aplaudir a todo el staff y la directiva, pero, en especial, a los utileros y médicos, que son piezas fundamentales en esto y muchas veces no se les da el mérito o el premio. También a las personas que nos llevan en los buses, que siempre están para darte aliento en todo momento; aunque no lo crean, Carabobo es una familia. La unión, resiliencia y constancia nos llevaron a poder lograr cosas importantes”. Ese aspecto humano luego se refleja en el campo.
“Este es un equipo en el que todos corremos tanto para defender como para atacar; eso fue clave para sacar arcos en cero y es fundamental para lograr triunfos en el fútbol. Dios nos premió de gran manera todo el esfuerzo y sacrificio que hicimos durante seis meses”, declaró el central. El oriental tuvo diversos compañeros en el centro de la zaga, tanto en línea de cuatro como de tres, aparte de desempeñarse en el fondo como volante “5”, por momentos.
Un seguro de vida en la zaga
“Daniel (Farías) me pidió que nunca me rindiera, que siempre fuera adelante, que iba a llegar mi momento. Tanto con Ezequiel (Neira), como con (Jean) Fuentes, (Jonathan) Bilbao, (Jonathan) Durán, son excelentes compañeros. Es de admirar su forma de trabajar. Junto al cuerpo técnico siempre fuimos detrás de los detalles para crecer y ayudarnos a avanzar, tanto como personas como jugadores”, dijo el ex-Lara. En cuanto a su polivalencia, soltó: “Es importantísimo y, gracias a Dios, he podido estar en diferentes posiciones en el terreno de juego. Eso me ha ayudado a la hora de estar en un equipo y ayudar; así sea de central, lateral o volante ‘5’, cuando me ha tocado he podido brindar seguridad y me pone contento tener esa virtud. Espero poder seguir colaborando donde me toque”.
Aponte concluyó: “La clave de todo es la resiliencia, constancia, trabajo y disciplina. Eso me ha llevado a conseguir cosas importantes en mi carrera. Cuidarme mucho, que me ayuda muchísimo a estar sano, y estar agradecido con las personas que han llegado a mi vida a sumar. Contento de poder estar cada vez mejor e ir creciendo. Siento que estoy para muchísimos años más de seguir disfrutando este lindo deporte. Con la ayuda de Dios, espero seguir sano y ayudar al equipo a lograr objetivos importantes”. El camino fue duro y lleno de retos, pero los ladrillos de la “Muralla” granate están hechos de pundonor, talento y entrega.