José Flores: el gol como genética
ANDRÉS YÉPEZ / Comunicaciones Liga FUTVE
La Liga FUTVE 2 Apuestas Royal se ha consolidado como la vitrina perfecta para el talento emergente; un escenario donde los jóvenes exhiben todo su potencial, algo que se refleja fecha tras fecha en la masiva presencia de futbolistas sub-23 en el XI Ideal.
Uno de los nombres que mejor ha sabido capitalizar esta oportunidad es José Flores. El artillero del Zamora B marcha como el máximo goleador de la segunda división al registrar nueve tantos y una asistencia en 14 apariciones. Comparte el podio con Yehova Osorio (Atlético Barinas) y Carlos Gil (Barquisimeto).
Lejos de ser una racha pasajera, este idilio con las redes es la evolución natural de un delantero que, desde sus no tan lejanos días en el fútbol juvenil, mantiene un romance formidable con el gol.
El origen de un ‘9’ blanquinegro
José Flores es oriundo del Estado Barinas, una tierra que le ha regalado al fútbol venezolano figuras como Yordan Osorio, Ronald Hernández, José Contreras, Pedro Ramírez o Emilio Campos. En el femenino no se queda atrás, con nombres como Joemar Guarecuco, Nayluisa Cáceres o Lourdes Moreno.
Igualmente, siendo más específicos, el ariete se crio en el barrio Independiencia, un lugar que él define como “tranquilo” y cuyos suburbios vieron engendrar a otros delanteros como Antonio Romero o Mauricio Márquez. Allí dio sus primeros pasos en el balompié con la academia de Independencia Fútbol Club.
Posteriormente, a los 9 años, llegó a la disciplina del Zamora. Un club en el que, a pesar de una pausa prolongada motivada a problemas económicos, se mantiene hasta la actualidad y es donde ha cultivado los pasos más significativos de su manceba carrera.
Primeramente, tuvo la oportunidad de debutar profesionalmente al ingresar frente a Anzoátegui en la 12va jornada del Torneo Apertura del 2025. En esa misma campaña marcó su primera diana profesional para sellar una victoria ante Yaracuyanos en la Copa Venezuela.
“En el fútbol, cuando dos se entienden, se defienden, se buscan. Esa relación unida por un mismo sentimiento mejora la toma de decisiones, favorece contextos y genera una sensación de bienestar imposible de medir por un GPS”, describe el mítico Pablo Aimar.
Estas palabras del mediocampista argentino revelan la relación que tiene José con su hermano gemelo, Alexis Flores. Una relación que probablemente se queda corta con el término “socio-afectividad”. Más allá de diferencias en el estilo, el humor o el gusto por la comida, una vez se topan en la cancha no existe frontera alguna que no les deje desarrollarse como una unidad.
“La verdad que no he tenido nunca mejor conexión con nadie más que no sea con él (Alexis). Hace todo más fácil y yo lo explicaría simplemente como que es provocada por esa conexión de hermanos, esa conexión de gemelos”, compartió José.
El conjunto blanquinegro ha permitido que pueda desarrollarse y compartir con su sangre su más grande pasión. “La verdad representa un sentimiento y una identidad de arraigo muy fuerte (el Zamora), porque es el club de mis amores”, añadió.
El gol como mantra

Foto: Prensa Zamora FC B
- Minuto 75: Zamora pierde 0-2 ante Yaracuyanos y, con un desmarque en ruptura en un trayecto en L, evita el fuera de juego y queda mano a mano con el guardameta para iniciar la remontada. Diez minutos después (95´) sentencia el encuentro con un penal a lo panenka para así sellar con el 3-2 definitivo.
- Minuto 88: Jornada 9 visitando a Academia Puerto Cabello. Nuevamente pierden 0-2 y recibe en el sector derecho del área. Con paciencia y un par de recortes consigue la línea de remate justa para definir con su pierna izquierda y generar las expectativas suficientes para empatar el marcador.
- Minuto 38: ganan 0-2 frente a Real Frontera, recibe en el carril izquierdo del centro del campo y aprovecha el rebote del balón para impulsarla con la parietal, deshacerse de la marca y conducir. Una vez en el área; un control largo evita a un defensor, un enganche alude al siguiente y consigue rematar para plasmar la goleada. Golazo.
Como se enfatizó, los registros que está plasmando José Flores no son mera casualidad, son el resultado de un individuo que se ha preparado desde la niñez para anotar, apuntar al cielo y esperar a que sus compañeros le arropen entre un sentimiento de euforia.
Si el curso actual no es suficiente para demostrarlo, quizá lo hecho en las categorías inferiores sí. En 2023 y 2025 concretó 18 dianas, mientras que en el 2024 fue el máximo artillero de todas las categorías de la Liga FUTVE Junior con unos escandalosos 31 tantos. (Dato: JAF Sports).
“Siempre he jugado de atacante. Comencé como extremo y lo hacía muy bien por mi velocidad y por mi regate. Pero, un director técnico en 2023 me probó de delantero y vio que tenía una buena capacidad goleadora y ahí me quedé hasta ahora”, explicó.
Sin embargo, a pesar de sus atributos físicos, técnicos y “movedizos”, destaca que su virtud más valiosa corresponde a lo mental: “Todo va en base a la concentración. No es fácil definir, porque a veces los nervios juegan en contra. Por eso hay que tener concentración y tratar de tener la mente fría a la hora de chutar”.
“José María Morr, quien estuvo aquí el año pasado, fue de quien aprendí más. Tuve un profesor llamado Roalbert Castillo y adquirí bastante información. En la selección estuve con Oswaldo Vizcarrondo y Mario Rondón, de quienes aprendí mucho también”, menciona con el fin de agradecer a varios de sus mentores.
La casaca vinotinto como motivante
Como cualquier joven deportista, el anhelo de representar a tu país siempre representa un sentimiento latente. Por lo tanto, vestir de vinotinto está tan entre ceja y ceja de Flores como lo está el arco rival en cada una de las fechas ligueras.
El barinés fue parte de los módulos de Oswaldo Vizcarrondo durante su dirigencia en el exitoso ciclo con la selección sub-17. De esta manera y como es de costumbre, causó un impacto inmediato en sus contadas presentaciones.
Su debut con la Vinotinto fue nada más y nada menos que en la final frente a Gremio en el Torneo Canteras de América 2025. José ingresó en los minutos finales, con el compromiso atascado e igualado a cero. Con oficio y empuje adelantó al equipo. A la postre, con sangre fría y sutileza, penalizó el encuentro para que Venezuela conquistara (por primera vez) el torneo llevado a cabo en tierras argentinas.
Su exhibición no fue suficiente, pues no fue elegido para conformar al equipo que viajaría a Catar para competir en la Copa del Mundo de la categoría. Actualmente pasa por una experiencia similar, mientras ve al combinado sub-20 que está en Francia para participar en el Torneo Maurice Revello.
No obstante, José Flores no pierde la expectativa de recibir esa llamada: “Fue un privilegio haber estado ahí, pero espero en el futuro o en corto tiempo estar seleccionado para poder seguir sumando y aportar todo lo que pueda a la selección. Mis aspiraciones siempre están en salir y hacer las cosas bien. Esa es mi mentalidad para trabajar al máximo y así ir a la selección”, concluyó.