Liga FUTVE

Jhon Mancilla, el siguiente mundialista de Monagas en dar un paso adelante

LUIS VÍLCHEZ | Comunicaciones Liga FUTVE

El semestre de Monagas estuvo lleno de curvas. Una temprana eliminación en la CONMEBOL Sudamericana y una mochila de resultados negativos en el arranque del Torneo Apertura hipotecaron sus posibilidades de cuadrangulares. Sin embargo, en Maturín el horizonte siempre luce prometedor. Con una cantera prolífica que alimenta a las selecciones nacionales juveniles, los chamos siempre son una noticia positiva. Luego de golear 3-0 a Rayo Zuliano en el Monumental, uno de los hechos a destacar fue el debut profesional de Jhon Mancilla, volante de la categoría 2008.

“Fue un momento muy especial para mi carrera y uno de los más importantes hasta ahora. Tenía ese sueño de debutar en la primera división de mi país. Estoy muy contento y agradecido con Dios, primeramente, por todas sus bendiciones. Su tiempo es perfecto, sea cual sea la circunstancia”, comentó. El mediocampista añadió: “El profesor (Octavio) Zambrano me dijo que hiciera lo que sé hacer, que estuviera tranquilo, que contaba con su respaldo, el del cuerpo técnico y el de mis compañeros. Fue un estreno muy positivo que quedará marcado en mi memoria el resto de mi vida”.

Su padre también fue jugador profesional y defendió la casaca azulgrana. “El proceso formativo con mi papá fue muy ameno. En ese momento jugaba fútbol profesional y no estaba en la ciudad, pero siempre existía esa comunicación en llamadas y videos. Siempre me aconsejaba y lo sigue haciendo; me dice que el fútbol es un juego, que me divierta, pero con mucha responsabilidad para que todo salga de la mejor manera. Sobre mi debut me comentó que debo aprovechar las oportunidades, saber esperar con humildad y valorar estos momentos para que me sirvan de empujón de ánimo. Así podré lograr más metas y apuntar hacia arriba”, reflexionó.

El mediocampista profundizó: “Para mí es un privilegio tener un padre que ha vivido todos esos momentos, buenos y malos, y que cuenta con esa experiencia en el fútbol. Él me ayuda como papá y escucho sus consejos para crecer como jugador y persona”. Lo que trajo de familia también se vio potenciado con su recorrido en la selección nacional sub-17, comandada por Oswaldo Vizcarrondo.

“Siempre digo que tenemos que estar preparados para todo, en la vida y en el fútbol. Uno no sabe las cosas que puedan pasar y tenemos que entrenarnos hasta sentirnos listos. Siempre tienes que estar convencido y creer primeramente en ti, en que todo va a llegar, tarde o temprano. Para este debut profesional estaba listo. En el Mundial también fue así; en los momentos en que el profesor me dio esa oportunidad de poder jugar, siento que estuve preparado, en lo mental y lo físico, para poder dar lo mejor de mí”, repasó sobre su ética de trabajo y las enseñanzas del proceso mundialista.

La escalera azulgrana

El siguiente paso que dio Monagas en su estructura para armar mejor a sus futbolistas para el primer equipo fue la creación de un equipo filial que hace vida en la Liga FUTVE 2, el último peldaño en su escalera formativa. “La experiencia en Copa Venezuela y la segunda me ayudaron. En Copa jugué con algunos compañeros que están en el primer equipo. Mientras que en segunda todo es más fricción y más intentos, en el primer nivel es más táctico y tranquilo. Esa es la diferencia. Pero el profesor Zambrano me había dicho que me soltara, que tenía su respaldo, y eso hice”, aseveró.

En cuanto a su encaje en la pizarra del exseleccionador nacional de Canadá, expresó: “El profesor Octavio Zambrano me dijo que tuviera movilidad y que fuera el eje del mediocampo, ya que Jeferson Caraballo es más de ir al frente, es más ofensivo. Intentaba realizar esa tarea, porque también soy un volante que llega mucho al área y la idea era no perder el medio, eso sin la posesión. Con el balón tenía libertad de jugar, asociarme, tener juego interno y darle tranquilidad al equipo”.

Mancilla se complementó de buena forma con Caraballo en la sala de máquinas de Monagas. “Tengo una buena relación con Jeferson, nos llevamos muy bien. Ojalá pueda seguir jugando con él en el medio, porque nos entendemos muy bien. Nos repartimos de buena forma los roles, porque el profesor me pidió que fuese el eje y él fuese más ofensivo. Le comenté: ‘Mano, me voy a quedar aquí y haz lo tuyo adelante’. Pero en ocasiones yo iba hacia adelante y él me respaldaba. Era un tema de comunicación. Da placer jugar con un jugador de su clase”, analizó.

Talento monaguense

Foto: Prensa Monagas SC

A Monagas se le alaba por la capacidad de detectar talento en todo el Oriente, en especial en El Tigre, donde ha conseguido joyas. Pero en el caso del “Diablillo”, lo tenían en casa. “Inicié en una escuela de fútbol sala, que era el equipo de una iglesia. Luego me voy a Comanche Bottini, que fue mi inicio en fútbol campo. Ahí gané muchos torneos municipales e incluso asistí a nacionales. En ese momento, Monagas me hace la invitación a jugar un estadal con una categoría mayor a la mía, porque eran 2007. En ese certamen me fue muy bien”, comentó el volante.

Mancilla anexó: “Mi mamá y yo no sabíamos, pero luego de eso me dicen que había quedado en el club. No entendía nada y estaba muy emocionado, porque resultó ser que me realizaron una visoría. Inicié con el club en el 2020 hasta ahora. En todo momento fui volante; en algunas ocasiones me utilizaban como ‘9’, pero siempre fui mediocampista”. En su camino se ha formado como una de las piezas de primera línea más prometedoras del país.

“La virtud que tengo como volante es que pienso antes de recibir el pase. Ya estoy ubicando al hombre libre, sé dónde puedo jugar para tener una ventaja al recibir. Me considero muy técnico con el balón, con buenos pases filtrados y buen juego aéreo. A pesar de ser alto, siento que soy rápido, ágil y con buen remate. Lo que siento que debo mejorar es tener más agresividad en la marca”, repasó. Sus metas para este año están claras: “Quiero sumar la mayor cantidad de minutos con el primer equipo, culminar este torneo y en el Clausura quedar campeones. Luego afianzarme en la selección sub-20 y formar parte de ese grupo selecto de jugadores que irán en mayo a Francia para el Maurice Revello”, concluyó.

En medio de la dificultad de este semestre, no se ha difuminado el proyecto principal, que es apostar por jóvenes talentos como Jhon Mancilla. Los David Martínez y Yerwin Sulbarán han señalado el camino de la autosustentabilidad. Maturín, la Ciudad Distinta, ese sitio donde se comen las empanadas con pan y el futuro le sonríe al azulgrana. La cinta transportadora de la Academia de los “Guerreros de Guarapiche” acaba de dejar al “Diablillo” en el primer equipo, pero la producción de talentos no cesa.

CONTACTO

Puedes contactar con la Liga FutVE a través de las siguientes vías: