Jonathan Cañete, un importado a la altura de la historia del Portuguesa
LUIS VÍLCHEZ | Comunicaciones Liga FUTVE
“Vivimos en la era del olvido. El pasado es apenas una molestia y, poco a poco, empieza a ser una molestia fácil de modificar”, escribió la periodista argentina Leila Guerriero en su más reciente columna en el diario El País (España). La inmediatez y las redes sociales hacen que el ritmo de la vida sea vertiginoso. Se vive el futuro sin disfrutar el presente. Pero en Acarigua, la feligresía rojinegra mantiene viva la llama de un equipo que bordó cinco estrellas y llegó a una semifinal de CONMEBOL Libertadores. Con esa vara se mide la actualidad. La dirección técnica de Leo González ha levantado la ilusión, apalancados en la capacidad goleadora de Jonathan Cañete, artillero argentino.
“El motivo de venir a Venezuela fue por el proyecto de Portuguesa. Leo González me llamó y me gustó lo que me dijo sobre su idea de fútbol. Él es un grande del fútbol venezolano y eso me motivó. También vine con las ganas de entrar en copas y pelear el torneo; esos fueron mis desafíos primordiales al venir al club”, explicó el sureño. El ariete confesó: “La adaptación al principio fue un poco complicada por el tema del calor. El fútbol acá es difícil. Al comienzo fue duro, pero me siento aclimatado al juego de Portuguesa. Mientras que en Acarigua tenemos el cariño de la afición, que es muy linda y muy involucrada con el equipo. Eso te da fuerza para luchar y pelear los juegos de la mejor manera”.
El atacante nos comentó: “Este es un club muy grande e histórico. Es un lindo desafío poder entrar en la historia de lo que es Portuguesa. Vinimos para darle más gloria de la que ya tiene”. ¿Cuál es su rol en la pizarra de Leo González? “Sinceramente, Leo me da la confianza de hacer mi juego, de que vea el fútbol a mi manera, que en el partido puedo salir a buscar la pelota y picar a los espacios. Cuando hago de ‘9’ me solicita que tire muchas diagonales, que me mueva y que vuelva con el ‘5’ rival, aparte de apoyar en zona defensiva. Sin balón, correr a los centrales y perseguir al volante de primera línea; pero me da esa confianza y libertad de hacer mi juego”, aseveró.
Idilio con el gol
En 11 compromisos con los rojinegros suma cinco goles, casi un tanto cada dos compromisos. “La clave fue confiar en mis condiciones. También entender lo que quería el profesor Leo González de mí; desde que lo comprendí, lo apliqué en mi juego e inicié a hacer goles. Eso me ayudó a explotar mi fútbol. También destaco la confianza de todo el equipo hacia mí. Todo eso se ha conjugado para que se dé mi racha goleadora”, explicó.
En cuanto a sus características nos expuso: “Soy un delantero movedizo, que me gusta salir a jugar, tener contacto con la pelota y llegar mucho al gol. También me gusta dar asistencias; todavía no lo he podido hacer, pero es parte de mi fútbol. Estoy trabajando para eso y ayudar a mis compañeros de esa manera. Me gustaría crecer en el aspecto de armar más juego y dar habilitaciones”. El delantero tuvo una formación privilegiada al ser parte de la cantera de Independiente de Avellaneda, el máximo campeón de la CONMEBOL Libertadores.
“Mis inicios fueron en Saladas, Corrientes, de donde soy. Es una ciudad a 800 kilómetros de Buenos Aires. Arranqué a los seis años, luego a los 10 me tocó irme a Independiente, donde hice todas las inferiores durante una década. Ahí se marcó mi camino al profesionalismo”, rememoró. El atacante nos agregó: “Mi camino en Independiente fue muy lindo, me enseñó tanto como jugador y como persona. Estoy muy agradecido con el club”.
Su siguiente paso fue en otra institución histórica de Argentina, en el “Semillero del Mundo”. El goleador nos dijo: “Después en Argentinos Juniors me terminé de formar y di mis pasos en primera división. Muy contento por tener la oportunidad de tener estancias por esas instituciones. Me ayudaron mucho a crecer en lo deportivo y también en lo personal como ser humano”. Con todo ese bagaje, tiene objetivos claros para esta campaña: “Mi meta es pelear la tabla de goleadores, seguir con esta racha, ayudar al equipo a entrar en una copa y pelear por ganar la sexta estrella”.
En el siglo XX escribieron con letras doradas su nombre en la historia de Portuguesa los Pedro Pascual Peralta, Carlos Felipe Núñez, Juan César Silva, entre otros. La tinta fueron sus goles. Aún su presencia es muy temprana para abrir la puerta de ese Olimpo, pero Cañete inició de buena forma. Muchas veces las conquistas del Penta tuvieron pasaporte foráneo y calidad contrastada. El ariete de 29 años cumple con ese legado histórico y va por más.