Moisés Acuña cayó de pie en Portuguesa y facturó en su debut
LUIS VÍLCHEZ | Comunicaciones Liga FUTVE
Los equipos de Leo González se reconocen por tener un ADN competitivo. No importan los colores o el banquillo en el que se siente, sus elencos van a dar guerra fundamentados en el orden táctico y el sacrificio. Acostumbrado a los retos, en Acarigua consiguió un escenario lleno de escepticismo, pero para reverdecer viejos laureles, trajo jugadores con hambre de gloria. Guerreros que quieren que su nombre retumbe de nuevo en el plano local. Entre ellos se encuentra Moisés Acuña, quien regresó al país y, en su primer encuentro con Portuguesa, infló las redes mientras los rojinegros sacaban un arco en cero.
“Portuguesa es un equipo grande de nuestro país. Siempre es llamativo jugar en una institución con esa trayectoria. El cuerpo técnico y los jugadores que incorporaron también me incentivaron a venir. Llegué con mucha ilusión de competir. Han sido cinco fechas interesantes porque hemos tenido resultados positivos y una derrota que nos fortaleció como grupo. Somos un elenco muy sólido en todas sus líneas, con la mezcla de jugadores experimentados y jóvenes con muchas ganas de lograr objetivos importantes para el club”, dijo el central.
Sobre su rol en la pizarra de Leo González, soltó: “Nos pide a todos los jugadores que tengamos mucha confianza para jugar y, obviamente, los trabajos específicos entre semana que se realizan en el campo. Si bien el mensaje puede tener sus matices dependiendo de la posición, la esencia es la misma: seguridad y tranquilidad para afrontar los compromisos. Debemos confiar en nuestro talento y experiencia”. En el encuentro ante Monagas tuvo la posibilidad de anotar el 2-0 en una acción a balón parado.
“Siempre es lindo poder marcar, y para uno como defensor, que no tiene esas posibilidades tan altas, se disfruta más y te llena de confianza. Pero es muy importante como defensor, y te lleva a poder ganar, el sacar el arco en cero; para mí es igual de importante”, reseñó. En cuanto a las acciones ABP (Acciones a Balón Parado), soltó: “Si digo cómo se trabaja entre semana, después nos marcan fácil [risas]. Es una labor parte del entrenamiento, porque te puede abrir un encuentro trabado o ganarlo. Se hace de la mejor manera bajo las órdenes de nuestro cuerpo técnico y las virtudes de los jugadores”.
Maturín como punto de partida
Acuña inició su camino en el balompié en la Escuela Menca Fútbol Club, en la capital de Monagas. Estuvo desde los nueve años. “Aprendí todo lo individual, juego en equipo, compañerismo… Todo. De pequeño jugaba de ‘5’ o de ‘10’. Luego pasé al Centro Español, donde estuve dos años. Fui al campamento del Real Madrid y, a mi regreso, llegó el interés del Caracas cuando tenía 14. Terminaron mi formación y debuté como profesional”, relató el zaguero.
Ese camino lo ha llevado al pentacampeón nacional. “Cuando me tocaba enfrentar a Portuguesa siempre fue difícil por muchos factores. Uno era el ambiente que se vive acá. Ahora que estoy de este lado, me sorprendió la forma en la que viven mucho el fútbol; el cariño y la exigencia de la gente por estos colores. Significa bastante porque es una responsabilidad grande defender este escudo. Estoy seguro de que será un gran año”, comentó Acuña.
Antes de recalar en Acarigua, tuvo dos periplos internacionales. Primero con Nacional Potosí de Bolivia y luego con Atlético Acquaviva de Italia. “Lo que más me sumó estar ese tiempo afuera es tener la capacidad de adaptación rápida, el poder acoplarme a cualquier sistema de juego en poco tiempo y a un nuevo grupo de compañeros, porque no se tiene mucho margen de error. Fue una linda experiencia, espero que se repita en el futuro”, reveló.
Un equipo bien compensado

Foto: Prensa Portuguesa FC
“Tenemos un equipo muy competitivo y completo línea por línea, que puede adaptarse a distintas formas de jugar. Contamos con futbolistas para un juego asociado y también podemos ser verticales al buscar muchos duelos y ser rápidos. También con jugadores de muy buen pie que nos permiten aprovechar la pelota parada”, declaró. Esa capacidad camaleónica dentro del orden que impone la pizarra de Leo González le ha dado más empaque a la hora de competir.
Si algo ha caracterizado a Portuguesa en las últimas temporadas son el hambre y la garra de sus elementos. A pesar de las dificultades, cada jugador ha tomado la lanza y sale a luchar por este escudo. “Pienso que lo colectivo va a hacer que se te den los objetivos en lo individual. Al final de año la meta es lograr el campeonato. Pero en lo inmediato es ir partido a partido. Sacar buenos resultados que te lleven a una copa internacional”, concluyó el central.
En el José Antonio Páez se respira historia y tradición, en un balompié donde la mayoría de sus clubes son muy jóvenes. Esas cinco estrellas representan presión, pero también compromiso. El gran fichaje de la directiva fue contratar a Leo González. Junto a su cuerpo técnico, ha confeccionado un elenco competitivo. Enfrentar a Portuguesa es una visita al dentista. Con el estreno de Moisés Acuña, ahora tienen más argumentos para que en Acarigua la ilusión le gane la carrera a la nostalgia.