Carlos Faya apunta la mirada a un mayo que se tiña de naranja
Luis Vilchez / Comunicaciones Liga FUTVE
La regularidad en la Liga FUTVE TriunfoBet se viste de color naranja. Desde que cambió el formato de la competición, los litoralenses han dicho presente en las cinco fases finales. El año pasado lograron el liderato de la tabla acumulada y recientemente firmaron una fase regular del Torneo Apertura para enmarcar: líderes (27 puntos) e invictos. A pesar de la salida de Juan Domingo Tolisano, la identidad central del Deportivo La Guaira se sostiene con Héctor Pablo Bidoglio. Los mandamientos de protagonismo y buen trato con el balón están escritos en piedra. En esa maquinaria, con un rol más defensivo, se desempeña Carlos Faya. El volante ha sido uno de los representantes del torneo local en la Vinotinto de Oswaldo Vizcarrondo. Con la Conmebol Libertadores y los cuadrangulares comprimidos en mayo, vienen unas semanas donde pueden coronar todo su buen juego.
“El equipo terminó de buena manera. Logramos hacer una fase regular bastante positiva que nos deja un pasito por encima del resto de equipos en lo que respecta a la tabla acumulada. Si bien nos jugamos el Apertura, como institución nos trazamos quedar otra vez líderes de la tabla global para obtener el acceso directo a la fase de grupos de la Libertadores”, dijo Faya. El mediocampista añadió: “Mantener el invicto habla bien de nosotros, pero lo más importante fue seguir la línea de trabajo del año pasado. Sostener la intensidad, seriedad y la ambición con la que afrontamos cada partido. Aparte, ser líderes nos da la oportunidad de ser locales en caso de llegar a la final”.
La partida de Tolisano a la Vinotinto Sub-20 pudo significar un cimbronazo, pero el naranja tiene unas formas y una idea de juego muy sólida que lo hicieron sostenerse en pie luego del temblor. “La salida del profesor (Tolisano) fue inesperada, un poco rocambolesca. Nos tomó en un momento donde hacíamos las cosas bien y se tenía un año de trabajo continuo que se plasmaba en el campo cada partido. Dimos de qué hablar en lo deportivo. Todo se da en la última semana de la pretemporada luego de tener un mes con la misma idea. El equipo tenía bastante interiorizados los mecanismos y conceptos de juego. Llegó Bidoglio y se mantiene una misma línea de trabajo con algunas diferencias en estilos e intensidad. Se mantienen muchos aspectos de la temporada anterior, solo que se le sumó solidez defensiva, más juego directo y verticalidad. De ahí las razones de haber hecho un buen Apertura”, reflexionó.
En función de esos matices, explicó: “Al final nos pide a todos compromiso, intensidad, sacrificio y luego estar bien con el balón. Cada quien sabe sus características de juego y lo que puede aportar; simplemente nos pide que hagamos eso bien y ayudemos al equipo. Básicamente lo mismo del año pasado, pero en mi caso tenía un poco más de libertad. Tenía tendencia a soltarme más, ir al ataque, pisar el área rival y luego bajaba a defender. Este año tengo un rol un poco más defensivo, de estar más retrasado, pero los conceptos son los mismos. Estamos comprometidos y se ha demostrado, porque los 30 jugadores que hemos visto minutos hemos estado metidos”.
El carabobeño profundizó en ese pensamiento: “Quizás con Tolisano éramos un poco más protagonistas con el balón; le gustaba mucho la tenencia, someter a los equipos rivales desde la posesión y dominar las áreas. Crear muchas ocasiones y llenar de jugadores el área rival. Con el profesor Bidoglio es más o menos la misma idea, pero un poco más estructurada. No sumamos tanta gente al ataque como el año pasado, pero sí nos ha permitido tener una solidez defensiva mayor. Hemos recibido muy pocos goles. Si bien no hemos anotado tantos como el año pasado, el equipo gana y eso es súper importante. En resumen, nos pide compromiso, sacrificio y que vayamos a cada balón como si fuese el último. Nos transmite esa garra que uno conoce de los argentinos”.
El campo es un reflejo de la institución
El buen juego del cuadro naranja es sencillamente el fruto de todo lo que hacen fuera del verde. “El Deportivo La Guaira como institución ha crecido mucho. Para mí es un honor pertenecer a este club que quiere hacer las cosas bien y que tiene un proyecto sólido. A lo largo de los años no solo se ha caracterizado por exportar jugadores al exterior, sino por mantener la apuesta por el talento joven y ser competitivos en liga. Hablamos de una directiva que invierte en infraestructura e identidad. Es un club joven y es difícil ver una hinchada, pero cada vez suma más gente. Espero que se mantenga a lo largo del tiempo. Esto le hace falta al fútbol venezolano: no es solo tener calidad individual de jugadores y de sus trabajadores, sino proyectos a largo plazo que se mantengan en el tiempo y tengan objetivos claros”, analizó el valenciano, sobre una institución de las que tiene un crecimiento sostenido dentro de la Liga FUTVE TriunfoBet.
El vinotinto señaló: “Este equipo saca al exterior jugadores de muchísima calidad y hace que se mantengan. Les da una buena formación de manera que, cuando migren, no regresen, sino que se sostengan. Hay muchas intenciones positivas y en la actualidad remodelan la sede del Santo Tomás de Aquino. Hay esa intención de crecer. Alguna que otra cosa falla, pero siempre hay la visión de mejorar y hacer todo lo más profesionalmente posible. En este entorno es más fácil trabajar, da gusto y todos remamos hacia el mismo lado”.

Foto: Prensa Deportivo La Guaira
Esa tranquilidad y estabilidad permite que la filosofía de juego no mute y se cree una identidad en el campo. “El equipo venía de casi un año y medio de trabajo con Juan Domingo (Tolisano), donde todos los días se trabajaba la idea. Cuando tú repites tantos ejercicios y tienes bien clara la idea, llega un momento que incluso por memoria muscular uno sabe qué hacer en el campo. Cómo resolver cuando el rival te aprieta de una forma o de otra, cómo cambiar la orientación del juego. Se tiene interiorizado ese rol y, luego de tantos meses de labor intensa, llega ese momento que nace solo”, aseveró.
Faya agregó: “Por esta razón el equipo se mantiene en competencia en la liga y peleamos la Libertadores. Aún no hemos logrado nada. Queremos más, deseamos ganar y ser lo más exigentes posible. Competimos, clasificamos a la siguiente ronda, pero vamos por más”. Con una idea aceitada y un club estable, el regreso del volante a su país se hizo más sencillo. “Me adapté bastante rápido a la liga. La campaña pasada me fue muy bien; no esperaba tener esa explosión tan rápida porque venía de un año sin ritmo. Entonces pensé que iba a costar un poco más encontrarme a mí mismo en cuanto a sensaciones, ritmo y estado físico. Es cierto que este Apertura no he estado tan fino como el año pasado, ni he tenido tanta continuidad por distintos motivos”, reveló.
El ex Tenerife reafirmó: “Me siento un jugador bastante adaptado a la liga. Me ha venido muy bien venir a Venezuela, ya no solo en lo mental al estar cerca de mi familia. Disfruto que estoy en un buen club y tengo la oportunidad de volver a agarrar confianza, ritmo y minutos de juego. Asimismo, me vino muy bien para desarrollarme físicamente y mejorar mi rendimiento con el transcurrir de los partidos. Lo considero una experiencia bastante positiva en mi carrera en lo personal, colectiva, fuera y dentro de la cancha”.
La hora de la definición
“Es un reto para nosotros tener este tipo de competiciones estos últimos dos meses, entre abril y mayo. Ahora se nos vienen 10 partidos en 30 días, lo que es una carga de juegos que es muy difícil que un jugador normal tenga. Nosotros como futbolistas debemos poner de nuestra parte y cuidarnos. Estar atentos en la alimentación, en el descanso y hacer todo lo posible para recuperarnos lo más rápido posible. No da tiempo de entrenar porque esos compromisos son con viajes de por medio. Puedes pasar un día entero en un traslado. Te sacas el viaje y al día siguiente tienes que jugar”, desmenuzó el centrocampista.
El volante declaró: “Ahora nos toca en Argentina y jugamos este jueves (30 de abril) en la noche, luego regresamos el viernes en la madrugada a Venezuela. El sábado disputamos la jornada uno del cuadrangular ante Puerto Cabello, que es un equipo bastante fuerte y que juega competición internacional. No es poner excusas, sino adaptarnos a la situación. Tenemos que dar todo de nuestra parte para rendir al máximo en la Libertadores y la liga”.
Sobre la importancia de mayo, aseveró: “Obviamente es un mes ilusionante porque al final en estas semanas se decide prácticamente toda la temporada o se marca el rumbo del resto del año. Tenemos las exigencias al máximo en el Torneo Apertura y en la fase de grupos de la Libertadores. El equipo ha sabido llevar bien el tema del cansancio. Siempre con la mejor actitud y en busca de las mejores opciones para recuperarnos. Tenemos el chip de ir partido a partido con la mayor ambición siempre”.
Esto ocurre en paralelo con el inicio de un nuevo ciclo en la Vinotinto, donde la Liga FUTVE TriunfoBet tiene un rol preponderante para Oswaldo Vizcarrondo. “Para el jugador local siempre va a ser una motivación que el seleccionador nacional se interese en los jugadores de la liga, sobre todo porque en los últimos años había ese tabú de que el futbolista del torneo local no estaba para competir a nivel de selección. Es cierto que nuestro torneo no está al mismo nivel que otros certámenes del exterior, pero ha crecido mucho. Los equipos invierten muy bien y tienen proyectos interesantes”, abundó.
El carabobeño concluyó: “Todavía hay mucho que mejorar, pero que sea público que los jugadores de la liga local son considerados para la selección es un plus, porque entiendes que la oportunidad está ahí. Es un aliciente más para demostrar cada fin de semana que uno tiene nivel para estar ahí. Crecer como jugador y buscar una oportunidad en el exterior”. En la última edición del FIFA Series, el mediocentro fue uno de los 10 convocados por Vizcarrondo de la Liga FUTVE TriunfoBet.
En el cuadro litoralense nada es casualidad. Es un club joven, pero con raíces bien establecidas. Tiene un proyecto a largo plazo como antídoto a la incertidumbre. Apuesta por la continuidad de una idea de juego y una forma de entender el fútbol para abrazarse a la regularidad. Carlos Faya es uno de los beneficiados de esa estructura y, a la vez, uno de los que la potencia. Al final este deporte es ingrato y solo valora a los que llenan sus vitrinas. Mayo es un mes para dar la vuelta olímpica y mantenerse vivo en competiciones Conmebol. El futuro es incierto. Solo sabemos que el día de mañana saldrá el sol y que el naranja va a competir con sus formas en el torneo que le toque.